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Los medios izquierdistas contra James Watson

Sí, han leído bien. Los africanos son menos inteligentes que los occidentales, según pionero en la investigación con ADN. No es de extrañar que el primero que lea la noticia ponga a Watson (y a quien sea) de racista (además usando humor del malo). Todo viene a raiz de esta frase:

"There is no firm reason to anticipate that the intellectual capacities of peoples geographically separated in their evolution should prove to have evolved identically. Our wanting to reserve equal powers of reason as some universal heritage of humanity will not be enough to make it so."

James Watson, el Watson de Watson y Crick, ya es racista. La tirada del Independent de hoy va a ser extraordinaria. Pero seriamente, ¿puede ser tildable de racista semejante comentario? Me temo que no.

Si nos basamos en la primera parte de la oración, está dando una razón basada en el ambiente para describir un resultado. Es decir: ambientes distintos, evoluciones distintas. Así que aquí no hay racismo. Y de ahí hace una deducción, la de que nuestro deseo de que todos tengamos una herencia genética igual no hace que la tengamos las mismas capacidades. Pues bien, el artículo (pdf en inglés) que sin pretenderlo avala la postura de Watson es precisamente uno de los que destrozaba los hallazgos de The Bell Curve, un libro cuyos datos reflejaban que la media del cociente intelectual de los negros era algo más bajo que el resto de los mortales. El artículo en cuestión viene a afirmar que el ambiente explica mucho mejor los resultados que la herencia, aún dándole a ésta un mayor valor en las ecuaciones. ¿Cuáles son los indicadores de educación en África? Ciertamente pobres. No he leído el artículo entero, pero saco de la conclusión...

We began with a paradox: If environment explains so little of the IQ variance between individuals, how could changes in environment produce the huge IQ gains that have been observed? We have shown how the reciprocal causation of phenotypic IQ and environment could mask, multiply, and average environmental effects, so that relatively small environmental influences could produce large changes in IQ. We have also sketched how the model can be used to explain a wide range of phenomena in the IQ literature, how those phenomena can contribute to a better understanding of the implications of the model, and some ways in which the model might be tested and estimated.

The picture that emerges suggests a powerful role for environment in shaping individual IQ. However, we wish to stress that the way environment plays its role is very different from the traditional characterization. It appears that most environmental effects are relatively short-lived. At least for young children, experiences much more than a year old influence today's IQ only because of their effect on past IQ and the effect of past IQ on today's environment. Even then, the effects of environment decay, leaving only a narrow window in which transient environmental effects may influence IQ. If correct, our model suggests that improving IQs in childhood is not the way to raise the IQs of adults. Adult IQ is influenced mainly by adult environment. Enrichment programs may nonetheless be worthwhile because at least some seem to have long-term effects on achievement and life outcomes, and the temporary IQ boosts they provide may mediate those effects. However, our model suggests that such programs would be most likely to produce long-term IQ gains if they taught children how to replicate outside the program the kinds of cognitively demanding experiences that produce IQ gains while they are in the program and motivate them to persist in that replication long after they have left the program. If the programs that were the subjects of longitudinal evaluations were trying to do this, those evaluations suggest that they were unsuccessful.

Ambientes distintos, inteligencias distintas (permítanme la licencia de la generalización). En cualquier etapa de la vida, las experiencias de un contexto africano son muy distintas de un contexto occidental, y eso da a una inteligencia distinta. Las ayudas económicas que enviadas a África tienen que ser usadas del modo más racional posible pero, con el escaso nivel educativo que tienen, ¿estarán ellos a la altura? Yo también sería pesimista, aunque añadiría otras razones de carácter económico. Irónicamente, quien da la razón a Watson en lo que se refiere a resultados de inteligencia no es la posición genetista, sino la ambientalista.

watson%20y%20los%20negros.JPG Y, ahora, presento el chiste del día. Según en El País...

El genetista James Watson afirma que los blancos son más inteligentes que los negros. El codescubridor de la estructura del ADN asegura que eso explica la ineficacia de las políticas occidentales hacia África.

Me he ido directamente a la fuente, un artículo en el Sunday Times en el que se entrevista a Watson... y la cuestión tiene narices:

He says that he is “inherently gloomy about the prospect of Africa” because “all our social policies are based on the fact that their intelligence is the same as ours – whereas all the testing says not really”, and I know that this “hot potato” is going to be difficult to address. His hope is that everyone is equal, but he counters that “people who have to deal with black employees find this not true”.

Nótese que está hablando de África, y no del resto del mundo, los blancos y los negros. Ah, por cierto... Colleja extra a los de la redacción de El País. En el artículo linkeado anteriormente afirman que...

"En 1978, la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, La Ciencia y la Cultura (UNESCO), aprobó la Declaración sobre la raza y los prejuicios raciales en cuyo artículo 2, punto 1, es dice: "Toda teoría que invoque una superioridad o inferioridad intrínseca de grupos raciales o étnicos que dé a unos el derecho de dominar o eliminar a los demás, presuntos inferiores, o que haga juicios de valor basados en una diferencia racial, carece de fundamento científico y es contraria a los principios morales y éticos de la humanidad".

Si se hubiesen molestado en buscar la fuente original, habrían leído que... He says that you should not discriminate on the basis of colour, because “there are many people of colour who are very talented, but don’t promote them when they haven’t succeeded at the lower level”. se habrían dado cuenta de que defiende la importancia de los méritos individuales para evitar la discriminación por el color de la piel y se habrían ahorrado el párrafo políticamente correcto de la UNESCO.

Actualización 12:31.

Se afirma en El Mundo.es...

'Existe un deseo de igualdad, pero quienes tienen empleados negros saben que no es así'. Cita literal de Watson.
His hope [Watson's hope] is that everyone is equal, but he counters that “people who have to deal with black employees find this not true”. Del artículo del Sunday Times. Corchetes míos.

Gracias a Javi por la notificación.

17 Oct 07 @ 11:51 AM | 9 comentarios

Apuestas, adicciones y ludopatía.

Me ha interesado mucho un post publicado por Carmen Sánchez Cazaro en su blog, en el que, entre otras cosas, se comenta que...

Pude ver grandes deportistas que trabajan y se esfuerzan y hable con algunos directivos del deporte de Madrid, sobre el problema de la publicidad de las apuestas deportivas en Internet. Sobre el problema de que nuestros niños se están convirtiendo en "agentes" publicitarios de las apuestas en Internet, de Bwin.com.

Todos me daban la razón, todos decían que era terrible, que era terrible que los niños llevasen la publicidad de las apuestas, la publicidad de algo que produce adicción.

¿Niños, agentes publicitarios? Al Real Madrid se le ha criticado porque su primer equipo va a llevar tal publicidad, no porque lo hagan las categorías inferiores (algo que sí podría ser razonable).

¿El juego genera adicción? Yo más bien creo que hay personalidades más proclives a desarrollar ciertos tipos de patologías. Supongamos que al Real Madrid le diera por poner en su camiseta el slogan "lávate las manos". A nadie se le ocurriría pensar que este slogan sería inofensivo... Lamentablemente, existe un tipo de trastorno denominado obsesivo compulsivo (TOC) que, en el caso de los que se conocen como "limpiadores", son capaces de llevar a cabo conductas de riesgo para la salud. Si aplicaramos tal razonamiento, prohibiríamos a los equipos que lucieran en sus camisetas productos relacionados con la higiene del hogar o de alcohol de 96 º, por poner un ejemplo.

Un trastorno de personalidad que desemboca en una adicción (o en una conducta que la persona estima como imprescindible para sentirse bien, que a nivel de resultados viene a ser lo mismo) no es comparable al consumo de drogas. También es cierto que hay personas más proclives a desarrollar una adicción que otras, pero no deberíamos olvidar que, en este acso, hablamos de una sustancia que transforma las conexiones del sistema nervioso y que afecta de modo que la persona se vuelve dependiente. Es decir, que hablamos de problemas con un origen distinto.

La única diferencia entre un limpiador y un jugador, para el caso que nos atañe, es que el juego está mal visto socialmente, y limpiarse no. Es decir, la razón por la que se defiende tal medida está basada en un prejuício. No hay datos científicos que avalen que por el hecho de que veas una marca vayas a caer en una adicción. Nadie se engancha al juego porque vean el anuncio del Sorteo de Navidad, la Quiniela, la ONCE o cualquier otra cosa. Y tampoco recuerdo que el PSOE haya cuestionado tales iniciativas o campañas publicitarias. En mi opinión, se trata de una iniciativa más de corte propagandística que de un estudio basado en datos que sirva de argumento para tales propuestas.

24 Jul 07 @ 01:10 PM | 1 comentarios

¿Da igual lo que legislen los gobiernos en base a sus criterios morales si no se atienen a la realidad?

En otras urbes de la India, ese transporte ya se ha sustituido por otro en el que el chófer tiene una bicicleta o una motocicleta. Ahora, los días de las rickshaws [transportes de tracción humana] están contados: el Gobierno del Estado de Bengala Occidental, cuya capital es Calcuta, ha aprobado una ley que las prohíbe. "Son un símbolo de esclavitud. Se deben prohibir inmediatamente", dijo el jefe del Gobierno bengalí, el comunista Buddhadeb Bhattacharya, al anunciar la ley.

La norma se aprobó a finales del año pasado y debería haber entrado en vigor. A pesar de ello, las rickshaws siguen en las calles. Según las fuentes consultadas, esto se debe a que el Gobierno aún está preparando la "rehabilitación" de los miles de hombres que se quedarán sin trabajo. Unos 18.000, según las ONG, aunque el Gobierno sólo reconoce a menos de la tercera parte que tiene una licencia.

Éste es el caso de Mohammed. "Yo ni siquiera sabía que se requería un permiso, lo único que quiero es trabajar".

15 Jul 07 @ 09:43 AM | 1 comentarios

Apuestas, ludopatía y la sana costumbre de recortar libertades

¿Qué te apuestas a que no pasa una semana sin que a un socialista de cualquier partido se le ocurra una tontería que recorte libertades individuales? ¿No? Va, venga... tres días... Tranquilos, se trata del típico post-noticia con pegote de psicología sobre unos políticos carentes de ideas que quieren salir por la tele y aparentar que hacen algo...

El grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Madrid y la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar) han solicitado al Real Madrid que retire la publicidad de la casa de apuestas por Internet Bwin que la próxima temporada lucirán los jugadores en sus camisetas, ya que consideran que "puede fomentar la ludopatía entre los más jóvenes".

La ludopatía es una enfermedad grave... pero esta enfermedad no tiene nada que ver conque se publicite. Tiene que ver mucho más con rasgos individuales, de personas que tienen propensión al riesgo. Y esto ha existido siempre. Y por mal que nos parezca, así seguirá. Si quieren un ejemplo de antigüedad, el Sorteo de Navidad existe desde 1812...

Con todo, lo divertido es que tengan que ser los socialistas los que vengan a decirle a clubes de fútbol lo que pueden y no pueden poner en sus camisetas. Deberíamos irnos a la página de Loterías y Apuestas del Estado para ver las múltiples oportunidades que tenemos de apostar: Quiniela, Quinigol, Primitiva, El Gordo, Euromillones, Bono Loto... Sin olvidarnos de las apuestas del Sorteo de Navidad, donde hasta hace un año y pico un calvo pululaba por todas las televisiones "repartiendo ilusión"... La ilusión se cumple, ¿no? Si suponemos que la publicidad de las apuestas puede generar adicción, ahí tenemos la más grande de todas. Y pingües beneficios ha obtenido siempre el Estado gracias a ello... No recuerdo a ningún socialista quejarse de los perniciosos efectos que tal publicidad podría tener en los niños.

Pero vamos con lo que importa... ¿Dos días?

13 Jul 07 @ 09:17 PM | 11 comentarios

Posar desnuda genera incompetencia para el arbitraje

Como persona estudiosa de la materia de los recursos humanos, me resultan muy sorprendentes los argumentos esgrimidos por la Federación Brasileña de Fútbol para que una mujer que ha posado desnuda para la Playboy no sea tenida en cuenta en una lista de árbitros de élite...

La árbitra asistente de fútbol Ana Paula Oliveira será borrada de la lista elite de la Fifa, en la que está inscrita desde 2004 por aceptar una oferta económica para posar desnuda para una revista masculina, según informa el diario "O Globo". Ana Paula, de 29 años, no será tenida en cuenta por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en la elección de sus árbitros candidatos para 2008, que debe comunicar a la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol) con vistas a la reunión de la Fifa del 24 al 25 de octubre en Zúrich, añade la versión.

En ese periodo, el Comité de Arbitraje de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (Fifa) examinará los nombres sugeridos por las confederaciones continentales para establecer la lista elite para el próximo año. "En cuanto ella (Oliveira) esté más preocupada con la visibilidad, parece más desligada y distante de sus funciones, como comprueba su desempeño este año", afirmó un miembro del Comité de Arbitraje de la CBF al matutino carioca.

¿Desde cuándo afecta al cerebro, la percepción o al procesamiento de información el posar en bolas ante una revista? Si tal fuera el caso, ninguna mujer que se pusiera en topless en medio de la playa podría competir en igualdad de condiciones ante cualquier otra persona para un puesto de trabajo... Pero claro... semejante majadería no se sostiene...

Yo creo que el arbitraje en el deporte es uno de los trabajos más complicados. Vivimos en el siglo XXI, pero pretendemos confiar en (en el caso del fútbol) las habilidades perceptivas de tres personas que, en el mejor de los casos, están a 20 metros ante un hatajo de teatreros dispuestos a tomarte el pelo a la primera oportunidad. No es que los arbitros sean muy malos, es que la percepción humana es insuficiente para llevar a cabo tal tarea, a pesar del intenso entrenamiento al que pueda verse sometido. No sólo eso: el máximo responsable de la FIFA hasta hace poco se niega a las mejoras tecnológicas.

Mientras tanto, yo me sigo acordando (casi en medio de lágrimas) de aquel pase de Joaquín a Morientes que acabó en el fondo de las mallas coreanas, allá por el verano de 2002, y que fue anulado por tener (si soy generoso) a un linier de cuota... y no tener una televisión que estamparle en las narices.

La transparencia evitaría la mayoría de actos violentos del deporte, que suelen deberse a arrebatos más que a actos planificados. Acabaría de raíz con la corrupción, maletines y demás basura que suele rodear este y otros muchos deportes, al margen de evitarnos las soberanas idioteces de algunos directivos con exceso de moralina. Por ahora, la FIFA no deja de ser otro nido de corruptos más. Casi parece un Estado.

23 Jun 07 @ 08:38 PM | 1 comentarios

Mitos de los mitos de la soberanía del consumidor

Uno de los temas que más me han interesado últimamente ha sido la cuestión acerca de la soberanía del consumidor. Y lo ha hecho porque en realidad el tema que aborda está íntimamente relacionado con la cuestión del aprendizaje.

Últimamente he llegado a tener polémicas muy estimulantes con amigos del "otro bando" como Alberto Garzón (véase ésto, ésto, ésto o ésto). En varias ocasiones, Alberto comentaba cuestionaba la soberanía del consumidor afirmando (entre otras cosas) que todos tenemos necesidades de muy diverso ámbito y que el modo en que las resolvíamos estaba condicionado hacia conductas consumistas... Añadía que todo el mundo tenía necesidades. A mi entender, el problema de su argumento era que no tenía una teoría del aprendizaje capaz de sostener tal punto de vista. ¿Por qué siempre me remito a la cuestión del aprendizaje? Porque, en el fondo, de lo que están hablando es de cómo la mente procesa una serie de estímulos y lo convierte en unas respuestas. Y sin un marco lo suficientemente sólido, no podemos pretender que teorías que emanen de ellas sean sólidas. Es algo así como pretender hacer ecuaciones de sexto grado sin conocer lo que representan los números y signos, sumar o restar. O dicho de otro modo, como un edificio: si los cimientos no son sólidos, la estructura final se desploma. Digo esto porque no se puede afirmar que un problema sea sociológico cuando estamos discutiendo desde un orden psicológico.

Recientemente, José Rodríguez, de Socialdemocracia.org, ha cuestionado nuevamente la idea de la soberanía del consumidor. La única diferencia significativa que he encontrado en comparación con los razonamientos de Alberto Garzón es que, en los comentarios, comenta que sí existen escuelas que tienen en cuenta conceptos como los del aprendizaje y el procesamiento de información para desarrollar teorías más sólidas. Además, tiene el detalle de dar una lista con muchos artículos sobre la cuestión.

No obstante, y aunque en última instancia el objetivo sea justificar un recorte de libertades, me centraré en las razones que desde la disciplina de la psicología se pueden tener para defender esta idea.

Cuando hablamos de soberanía del consumidor, en realidad estamos hablando de soberanía de la persona sobre sí misma frente a los estímulos que le rodean y hasta qué punto es manipulable por otros. Es decir, cómo desde el exterior pueden plantearnos unos estímulos a partir de los cuales se dan las respuestas deseadas por otras personas. Cómo no, el ejemplo de la publicidad y el mercado son el ejemplo que más se ha utilizado desde ciertos sectores políticos. El debate del aprendizaje siempre ha estado de fondo, aunque de modo implícito.

Hasta ahora, la polémica más agria se centraba en discutir si los innatistas (es decir, quienes defendían el peso de la genética en el aprendizaje) eran, literalmente, unos nazis o no. La influencia de la publicidad es una derivada de la cuestión. La publicidad, a fin de cuentas, es sólo un estímulo que pretende que la persona de una respuesta concreta. Que es lo que pretende hacer cualquier acto de comunicación. Afortunadamente, los ánimos se han calmado bastante, pero estamos muy lejos de poder dar una respuesta real a la cuestión del aprendizaje. Hoy por hoy, sería muy aventurado afirmar que hemos descubierto cómo funciona la mente en su totalidad para cuestiones muy importantes (pregunten a Steven Pinker o a Jerry Fodor al respecto), aunque se haya avanzado mucho en este tiempo. Ahora bien, de ahí a decir que...

[La sociología] "esté tan de acuerdo con las principales corrientes de tu propia disciplina y fundamentadas en ellas"...

Pues como que no. No es cierto. Por desgracia, la psicología no ha avanzado lo suficiente como para sostener teorías como las defendidas por la hermenéutica, la escuela de Frankfurt y la canadiense. Supone una extraordinaria arrogancia presuponer la respuesta sin estar seguro. Y en la psicología, nadie lo está. Y los que lo están, reconocen que no tienen pruebas suficientes. Entre otras razones, porque decirlo es algo así como ponerse un cartel en el que se puede leer: "Acribíllame y ríete después, por favor". Y si no lo podemos estar los psicólogos, dudo que puedan estarlo los sociólogos.

Voy a poner el siguiente caso como ejemplo ilustrativo: el aprendizaje escolar. ¿Sujetos? Niños. Claramente influenciables socialmente... Podría resultar muy fácil enseñarles valores y conductas, por no hablar de conocimientos, lo que daría lugar a una simplicación en las teorías, las cuales sólo discutirían por matices... Pues no. Debe haber como unas siete u ocho teorías (Ross, Torgesen, Vellutino y un generoso etcétera...) donde todas ellas se tiran los trastos a la cabeza con posiciones totalmente opuestas o a medias.

Esto no quiere decir que se haga publicidad para niños ni que sean inmunes a la misma, porque no lo son (de hecho, si hay que tener cuidado con la publicidad con alguien y donde el artículo de José Rodríguez tiene algo de sentido, es con los niños de menor edad). Pero de ahí a predeterminar qué quiere un niño sin tener en cuenta todas sus variables internas, va un mundo. Como he trabajado vendiendo juguetes durante una campaña de navidad, sé que la variedad es elevadísima y que hay niños que quieren saciar una serie de necesidades y no otras. Hay niños que quieren un balón, otros el coche de Fernando Alonso, otros el kit espía con microscopio incorporado, otras las princesitas de Disney y otros el Risk. También podemos mirar en la sección de videojuegos para Play Station, a ver si no hay variedad...

Y ahora, pasemos a los adultos. Para estos, igual que para los niños, un estímulo puede producir en ellos respustas diferentes. ¿Por qué? Por el modo en que procesamos la información. Y, como en el caso anterior, todo el mundo se tira los trastos a la cabeza. Actualmente, el paradigma más puntero es el que trabaja con modelos neuronales del comportamiento y simulaciones informáticas que tratan de replicar el funcionamiento del cerebro y el procesamiento de información. Aquí la batalla es campal. Y es lo suficientemente campal como para que no se pueda afirmar que "hay estrategias destinadas simple y llánamente para generarnos nuevas necesidades y que vienen dictadas desde los productores" o que [los anuncios] "transforman una necesidad "genérica", en muchos casos brumosa, e incluso cubierta a rasgos generales, en una necesidad imperiosa, focalizan nuestra atención en ella y le hacen que la valoremos con mas fuerza de la que nosotros le estamos dando, a parte de decir que el producto o servicio que publicitan nos la cubrirá " y que "afecta diréctamente a la categorización de nuestras necesidades, nos focaliza y pone en valor unas sobre otras para hacernos consumir un producto"...Que nos expliquen cómo se hace, por favor.

No sólo eso. Además, el artículo de José Rodríguez plantea mal el problema cuando valora qué influencia pueden tener el marketing y la publicidad. Suponer que la publicidad es capaz de cuestionar la soberanía del consumidor (con todo lo que ello implica) es sobrevalorar su efecto real y cuestionar, no ya la capacidad de aprendizaje del ser humano en sí, sino la ubicuación del ser humano como miembro del reino animal. Eso, siempre pensando que el problema ha sido bien enfocado por el hecho de que no tiene en cuenta la naturaleza del producto que se anuncia o la del mercado.

Decía que cuestionaba la capacidad de aprendizaje porque parece mentira que no se dé cuenta de que a la gente nos gusten unas cosas más que otras, que se compare y se busquen aquellas cosas que más puedan beneficiarnos: Va contra los principios más elementales del conductismo pavloviano y skinneriano. Refuerzos y castigos positivos y negativos. Dado que está tan al alcance de la mano, no me molestaré en poner líneas y líneas de referencias a artículos que reflejan lo obvio... que si no nos gusta algo, lo rechazamos, y que si nos gusta algo, podemos desearlo más. Igualmente, no nos gusta que nos quiten lo que nos gusta, pero nos encanta que se vaya aquello que nos molesta. Esto, hoy por hoy, no se cuestiona ni en animales ni en hombres.

No es lo mismo un coche (que puede tener una duración de 8 años de media) o una casa que un artículo de maquillaje, un cartón de leche, unas chuletas de cerdo, una cama, un libro... Todas estos bienes tienen una naturaleza determinada, capaces de ofrecer algo que interese a las personas. Esta ingente cantidad de bienes y servicios generan en el ser humano una serie de respuestas que, resumiendo de mala manera, se traducirían en positivo y negativo, teniendo en cuenta que unos lo son más y otros menos.

Asímismo, de cómo la gente percibe las cualidades del producto dependerá que, a largo plazo, las empresas sobrevivan o no. Las características del bien darán lugar a modos de venta y de publicidades determinadas. Habrá productos que se consuman en el momento y otros bienes y servicios que deban durar más tiempo y donde la posibilidad de cambio es menor. En ambos casos, si el servicio prestado no cumple las expectativas creadas en el cliente, el negocio no durará. En un caso, porque rápidamente se recurrirá a la competencia. En otro, porque la voz de un mal servicio se correrá y habrá menos gente que caiga en el mal producto.

Supongamos que una persona tiene una necesidad de "buena imagen" y ve un anuncio en la tele un anuncio que le ofrece solucionar su problema con un gel fijador X para el pelo. La persona puede probar una vez y ver qué tal le funciona. Si va bien, repetirá, pero si no funciona, buscará otra cosa. ¿Y para qué habrá servido la publicidad en este caso? Para nada. ¿Por qué? Porque la persona ha aprendido que el estímulo "gel fijador X" no sirve para satisfacer la necesidad "buena imagen". No hay mejor publicidad para un producto que sus propias cualidades.

Para que un producto sea capaz de llegar a hacer lo que afirma Rodríguez tiene que ser muy bueno. Es decir, que realmente sea capaz de saciar esta necesidad. Si no lo es, ese producto dejará de ser comprado (o se correrá la voz de que es inútil para satisfacer tal fin) y la empresa tendrá que mejorar, dedicarse a otra cosa o cerrar. Este es el resultado de la percepción de las consecuencias de un bien... basándonos en el conductismo de toda la vida. Y para esto sí nos dan los avances que se han hecho desde la psicología.

Dicho de otro modo: Que yo sepa, no hay narices de demostrar que si el "intervalo de expectativas de satisfacción creadas por el anuncio" no coincide y está por encima del "intervalo satisfacción de experiencias resultantes de probar el producto", las expectativas creadas sean capaces de modificar la satisfacción del sujeto a su favor. Esto requiere una puntualización: tras una primera experiencia, en el caso de que coincidieran ambos intervalos, la confianza que tenga la persona en el producto se centrará en aquellas áreas donde el resultado de la experiencia haya coincidido con las expectativas. Ello no quiere decir que la persona no pueda generalizar y utilizar ese bien para otras necesidades, pero en tal caso se repetiría el proceso descrito inicialmente. Esos son los límites del marketing y de la publicidad.

Las contradicciones saltan a la vista cuando, por un lado, afirma que...

"... no quiero decir que del hombre libre que decide cuales son sus prioridades y necesidades pasemos a un modelo del autómata que responde a los impulsos de la publicidad como un ser pasivo"
... y por otro, que...
[la publicidad] "afecta diréctamente a la categorización de nuestras necesidades, nos focaliza y pone en valor unas sobre otras para hacernos consumir un producto".
¿En qué quedamos? O afecta hasta tal punto y, para que sea realmente significativo y se pueda diferenciar de las circunstancias normales de la vida siendo su modo de actuación una modificación de las necesidades frente al cual la persona no tiene ninguna esperanza (y entre eso y el autómata no hay diferencia)... o cualquier mensaje publicitario tiene una capacidad de influencia limitada que puede ser contrarrestada por la propia persona en el caso de que pudiera ser negativa para sus intereses. Y, lamentablemente, no hay término medio en el que poder intentar refugiarse. ¿Qué dice la psicología? Pues que el hombre puede ser persuadido, pero no hasta tal nivel. Siempre hay un margen de decisión que hace a las personas capaces de limitar la influencia de estímulos que nos rodean (salvo en el caso de que afecten materialmente las conexiones neuronales, como las drogas). Intentaré poner un par de ejemplos que ilustren la situación. Si mi madre me dice que apague la luz, no es "porque sí", sino para que apague la luz. Si mi novia y mis amantes me dicen que soy adorable, tampoco es porque sí. Y si mi madre me dice cinco o seis veces que apague la luz y, si no, me da un "palocañazo", o mi novia y mis amantes me repiten cinco o seis veces que soy adorable y me lo demuestran como estimen oportuno (entendido en sentido amplio), es por algo. Toda comunicación que llevamos a cabo es por algo, y supone como toda información una influencia hacia otra persona. La publicidad es lo mismo, solo que con mala prensa y menos efectivo que los dos casos anteriores. Visto así, cuestionar la publicidad y no cuestionar cualquier la mayoría de actos comunicativos de la vida responde más a la arbitrariedad ideológica que otras razones, salvo que esas razones incluyan la planificación total del comportamiento humano por ineficiente, cosa que dudo.

Y siendo así, ¿como es que las empresas se gastan tanta pasta en publicidad? Porque lo más importante es que la gente conozca el producto. En eso es en lo que se gastan la pasta. Lógicamente, quieren que su producto sea asociado a algo bueno, que tenga en cuenta cuestiones culturales... pero este intento de asociación no es tan potente como para modificar una respuesta, no digamos una respuesta tras una experiencia. Aquí hay varias variables que influyen (véase el experto, el famoso, la urgencia... etc)... pero lo más caro que tiene la publicidad es la repetición. Una variable bien estudiada, por cierto. Ver un anuncio siete veces quiere decir que existen más probabilidades de recordar el nombre de un producto X cuando, por ejemplo, está en el supermercado, y existe una diferencia muy significativa en las ventas de un producto anunciado por televisión que de un producto que no lo es. Sin embargo, las grandes campañas publicitarias no han podido evitar los batacazos más grotescos. Sólo hay que ver cuántas películas han caído en la indiferencia, muy a pesar de los inmensos derroches publicitarios de sus productores. Si el producto es malo, da igual quién lo anuncie. Que le pregunten a Rosa, la Triunfito. La publicidad da la oportunidad de probar el producto, no prepara respuestas para después de probarlo.

El caso de la publicidad de guerra es muy particular. En este caso, estamos hablando de una amenaza, no ya para nuestra vida, sino para nuestra familia y el entorno que nos rodea. Este caso no es comparable a la venta de unos filetes o a la compra de un coche por una razón muy sencilla: no estamos hablando de estímulos iguales o que posean una naturaleza similar. Y, como ya se ha dicho, el hecho de que se venda de que la guerra va bien no quiere decir que la gente esté ciega o que no se de cuenta de otras consecuencias negativas que está teniendo en el país (véase porqué la gente del Partido Republicano dejó de votar a Bush). También podemos verlo desde otro punto de vista: a pesar de la propaganda mediática del gobierno y sus medios afines, más del 90% de la población española estaba en contra de la Guerra de Irak, por lo que o bien los propagandistas del PP fueron mejores... o los del PSOE y sus medios afines mejores a la hora de embaucar a la sociedad para que no apoyase la guerra de Irak.

Y ahora, pasemos a lo personal. Resulta lamentable que a estas alturas venga alguien a cuestionar mi honestidad intelectual. La mía o la de cualqiuera... pero la mía más, que para eso soy yo. Da la casualidad de que yo he sido de los primeros de la Red en oponerme a la guerra de Irak, cuestionar el papel de la Iglesia, romper una lanza en favor de Pilar Manjón o no tragarme esa teoría conspiranoica del 11-M, por poner algunos ejemplos. Y lo hice por mi conciencia y mi honestidad intelectual. Del mismo modo que aprendí a replantear mis ideas cuando percibí los errores en mis razonamientos. Estoy curtido ya en demasiadas batallas como para que vengas a cuestionarme por DUDAR de lo que me dices, más aún cuando cuento con argumentos razonables. Puedo estar equivocado, ser libre y honesto no se discute. Yo tampoco cuestiono tu honestidad intelectual, a pesar de que esté basada en el establecimiento de relaciones no voluntarias y coactivas por una de las partes y ello me parezca aberrante por muy buenas intenciones que tengas. Más aún cuando eres incapaz de abordar los problemas con un mínimo de solidez o cuando las bases de aquello que defiendes están todavía demasiado verdes para poder darte la razón. Y más todavía cuando generalizas sobre temas en los cuales yo no había entrado (soy psicólogo, me interesa lo de mi campo, no había entrado en la cuestión económica porque tampoco soy un experto en la materia). Por no hablar del discurso contradictorio.

Lo único que tienes es que el marketing afecta a las ventas de un modo positivo, cosa que nadie ha negado, pero lo que sí se cuestionan son los mecanismos por los cuales la publicidad consigue tal efecto y el grado en el cual la voluntad de la persona queda persuadida de comprar un producto y no otro. La única a la que puedes agarrarte respecto a la publicidad y en la cual sí podría darte la razón es en la repetición del estímulo. Pero este queda desautorizado como argumento si, a largo plazo, la respuesta que se produce tras probar el producto es negativa, algo que sí está demostrado empíricamente (creo que desde los tiempos de los perros de Pavlov, aunque nos podemos ir a los conductistas americanos).

Lo divertido es que afirmes que sólo los ultraliberales dicen que el mercado es perfecto y que asigna eficientemente los recursos... Esta bobada no se la he oído a nadie (te agradecería la fuente, aunque procura que esta vez no sea tan aleatoria como en tu defensa de las escuelas sociológicas), ni siquiera a un anarquista austriaco como Jesús Huerta de Soto. Lo que sí se dice es que a la larga puede asignar los recursos que bajo la intervención del Estado, cosa que tampoco es ningún disparate. Y no es ningún disparate porque a la larga implica el factor tiempo, actúa la variable "aprendizaje" y los recursos se asignan a aquellos que mejor sirvan a las necesidades. La ineficacia en el mercado que puede provocar una campaña publicitaria es mucho menor que la que puede provocar la intervención del Estado, y el Estado sí es coactivo, así como sus repercusiones son mucho peores. Más aún, lo bueno del mercado para cualquier liberal es que es imperfecto (¿cuántos palos le habrán caído a Walras por ello?): son precisamente los socialdemócratas aquellos que pretenden mejorar las imperfecciones del mercado por la vía del Estado. Para los liberales, es su imperfección lo que da margen a la mejora. Y eso, en otras palabras, quiere decir que no conoces lo que estás criticando.

Por otro lado, citas una serie artículos que tratan de justificar la capacidad del marketing y la falsabilidad de varias escuelas. Creo que es mejor dividir por partes, para que veas lo que aportas...

La publicidad influye: Toda esa lista que aparece "aleatoriamente" de la base de datos Emerald no dicen absolutamente nada nuevo. No hablan de cómo influye, sólo que lo hace (y no niego que lo hagan, lo que cuestiono es si la libertad de elección y la respuesta tras probar el producto quedan limitadas)... excepto dos. Uno de ellos habla de lo que a la gente le importa a un producto (nada nuevo bajo el sol) y otro habla de los consumos de carne en niños de 10 años, estudio no generalizable a mayores. El copypaste te habría salido mejor si te hubieras ceñido a lo que yo me decía y no te ibas por los cerros de Úbeda con cosas que no cuestionaba.

Falsabilidad de la Escuela de Frankfurt: Yo pensaba que me ibas a salir con modelos de simulación con redes sociales... De hecho, Hazelhurst y Hutchins tienen una muy divertida en la que una serie de "sujetos robóticos" crean un lenguaje suficiente para llevar a cabo una tarea... de la nada. Esto puede ser considerado una suerte... ahora tienen la oportunidad de poder ser falsadas. Hablo de algunas de las de Habermas... no las de Marcuse, Adorno y el resto de colegas francofurteses, barbaridades y tonterías por las que nunca se les dará una colleja y se les llamará "cretinos" con un gesto de desdén.

Del primer artículo, su resumen dice que... "using the critical social theory of Jurgen Habermas, discusses the development of an information system in mental health. Using critical ethnography, reveals otherwise hidden agendas, power and managerial assumptions to be deeply embedded in the project". Se discute el desarrollo de un sistema de información... ¿en/para la salud mental?

El segundo afirma que... "Based on the work of Jurgen Habermas, language and communication and ways to move from words to communicative action in the business environment are discussed. Information is not the basis of communication. Rather, it is language and understanding". Esto sólo serviría para empresas, no para el resto de casos de la vida cotidiana.

Y el tercero, "It is argued that the body of work of these scholars has a strong contemporary relevance to issues in the management of change in organizations"... Sólo para empresas.

Y es una pena, porque yo esperaba que se enlazara algo relacionado con el tema (algo así como "la publicidad nos hace idiotas" o "el capitalismo limitan el pensamiento y la diversidad cultural") que fuera falsable... No lo hay. A eso me refería.

Falsabilidad de la hermenéutica: Estos molan algo más, aunque no quiera decir que hayan sido capaces de avanzar hasta los niveles que se requieren para sostener tal peso de la publicidad (especialmente en lo que se refiere a mapas cognitivos, donde siguen habiendo puñaladas diarias) en la conducta sin que no pueda aplicarse una efectiva Navaja de Occam. Nótese que en el artículo que se referencia el hallazgo es el siguiente:

The findings in the empirical study support the view that decision processes are prospective, introspective, and retrospective, sporadically rational, ultimately affective, and altogether imaginatively unbounded.

En resumen, uno de esos maravillosos artículos descriptivos que no dicen nada nuevo más allá de lo obvio y que no son capaces de profundizar. Aunque en realidad sí dice algo: que no tiene pruebas capaces de justificar que la publicidad tenga semejante capacidad de influencia por la simple razón de que no sabe cómo se adoptan las decisiones.

Falsabilidad de la escuela canadiense. Necesitaría mejores artículos. Los que se citan no hablan de procesamiento de información y, por lo tanto, me permiten profundizar poco.

Lo bueno de "La Tabla Rasa" de Pinker es que, aparte de ser muy sensato, evoluciona muy bien desde el individuo hasta lo social. Pero, claro, tú ya lo sabías...

Cuestionarte a tí no es cuestionar a los científicos. Es cuestionarte a tí, así que deja de eregirte como si fueses el gran representante de la autoridad científica. No porque no tengas cualidades para ello, sino para que te ahorres la falacia de autoridad. Los científicos siguen tirándose los trastos a la cabeza en muchísimas materias, por muchas tendencias generales que haya y por mucho que se haya avanzado. Sólo tienes que ver cuántos firmaron un documento en favor del aumento salario mínimo en Estados Unidos y cuántos se negaron para decirme si después hay unanimidad o algo parecido al consenso en esa materia.

Yo no soy austriaco, sino neoinstitucionalista. Y por mucho que me guste Thorstein Veblen (para según qué cosas), afirmó en sus tiempos muchas cosas que hoy por hoy siguen sin poder ser falsables. Y por mucho que me gusten, no las puedo afirmar y pensar que tengo el suficiente respaldo empírico. No, sin ser intelectualmente honesto. Con esto, lo único que demuestras es ser tan fanático como aquellos que más se aproximan a tu idea de personas que desprestigian el liberalismo con su intransigencia y fanatismo. La diferencia entre ellos y tú está en que ellos no pretenden coaccionar la libertad de nadie... y tú sí.

21 Dic 06 @ 02:19 AM | 16 comentarios

Siendo hoy el día de mi cumpleaños, he decidido hacerles un pequeño regalo a ustedes, oh, escasos pero fieles lectores. Para un servidor sería muy fácil poner un par de tías en bolas (como ésta o ésta otra), pero como imagino que serán tan freakies que ya las habrán visto más de quince veces (veinte, si hablamos de este otro caso), he optado por poner un texto de David Hume que seguro que les encantará... También podría haber hablado del nuevo blog de Paulo Coelho... pero tendría que volver a mi tratamiento de rehabilitación por piromanía... así que les dejo con con nuestro gordo ateo favorito...


David Hume.jpg


DE LAS RELACIONES

La palabra RELACIÓN se utiliza normalmente en dos sentidos básicamente diferentes: nombra por una parte la cualidad por la que se unen dos ideas en la imaginación, llevando naturalmente la una a la otra -como hemos explicado anteriormente-, y por otra la circunstancia particular en que, incluso en la unión arbitraria de dos ideas en la fantasía, podemos pensar que es conveniente compararlas. En el lenguaje corriente es siempre el primer sentido lo que nombramos con la palabra relación; sólo en filosofía lo extendemos, para indicar cualquier asunto determinado de comparación, sin un principio de enlace. Así, los filósofos admiten que la distancia es una nueva relación, pues adquirimos idea de ella comparando objetos; pero hablando normalmente decimos que nada puede haber más distante entre sí que tales o tales cosas, que nada puede tener menor relación: como si la distancia y relación fueran incompatibles.

Quizá podría creerse que es una tarea interminable el enumerar todas las cualidades que hacen que los objetos admitan comparación, y gracias a las cuales se producen las ideas de la relación filosófica. Pero si las examinamos cuidadosamente hallaremos que pueden reducirse sin dificultad a siete grupos generales, que cabe considerar como principios de toda relación filosófica.

1. El primero es la semejanza: es ésta una relación sin la que no puede existir relación filosófica alguna, dado que no hay otros objetos que no admitan comparación sino los que tienen algún grado de semejanza. Pero aunque sea necesaria para toda relación filosófica, no se sigue de ello que la semejanza produzca siempre una conexión o asociación de ideas. Cuando una cualidad llega a ser muy general y común a gran número de individuos, no presenta directamente a nunguno de ellos ante la mente; por el contrario, al ofrecer de golpe una opción demasiado extensa evita que la imaginación se fije en un objeto determinado.

2. La identidad puede considerarse como una segunda especie de relación. Entiendo aquí su relación en el sentido más estricto: en cuanto aplicada a objetos constantes e invariables, sin examinar aquí la naturaleza y el fundamento de la identidad personal, que se tratará más adelante. La relación de identidad es la más universal de todas, ya que es común a todo ser cuya existencia tenga alguna duración.

3. Después de la identidad, las relaciones más universales y extensas son las de tiempo y espacio, que dan lugar a infinito número de comparaciones: distante, contiguo, arriba, abajo, antes, después, etc.

4. Todos los objetos que admitan cantidad o número pueden ser comparados en ese respecto, que constituye otro origen muy fecundo de las relaciones.

5. Cuando dos objetos cualesquiera poseen la misma cualidad en común, los grados en los que poseen forman una quinta especie de reflexión. Así de dos objetos que son ambos pesados, uno puede ser más pesado o ligero que otro. Dos colores de la misma clase pueden ser, con todo, de matices diferentes, y en este respecto admiten comparación.

6. A primera vista podría decirse que la relación de contrariedad es una excepción de la regla de que ninguna relación, del tipo que sea, puede subsistir sin algún grado de semejanza. Sin embargo, cabe advertir que no hay dos ideas que no sean de suyo contrarias, salvo las de existencia o no existencia; y aun éstas son claramente semejantes, en cuanto que ambas implican una idea del objeto, aunque la última excluya a éste de todos los tiempos y lugares en que se supone que no existe.

7. Todos los demás objetos: fuego y agua, calor y frío, se ven como contrarios sólo por experiencia, y por la contrariedad de sus causas y efectos; esta relación de causa y efecto es una séptima relación filosófica, además de ser también una relación natural. La semejanza implicada en esta relación será explicada más adelante.

Podría esperarse naturalmente que añadiera aquí la diferencia a las demás relaciones. Pero yo la considero más bien como una negación de relación, y no como una cosa real o positiva. La difrencia es de dos clases: en cuanto opuesta a la identidad, y en cuanto opuesta a la semejanza. La primera se llama diferencia de número; la segunda, de género.


David Hume. Tratado sobre la naturaleza humana, Tomo I. Páginas 102, 103 y 104.


Duda existencial del día: ¿Dónde entra aquí el término social?

7 Oct 06 @ 01:15 PM | 13 comentarios

Al comentario de Francoalemán sobre una hipotética mejora en el estado de Terri Schiavo, me parece de recibo hacer un par de matizaciones.

En primer lugar, decir que no es lo mismo un cerebro adulto que el de un niño. Mientras que el cerebro de un niño tiene posibilidades de reponerse de daños concretos que, en principio, podrían considerarse irreversibles, el de un adulto es prácticamente irrecuperable. Del mismo modo, no es lo mismo una lesión provocada por un traumatismo craneoencefálico que por la pérdida del organismo.

Y en segundo lugar, en el caso de una hipotética regeneración cerebral, algo que todavía está por por ver con pruebas definitivas, cabe deducir que es más fácil regenerar un cerebro entero que medio cerebro.

Estos dos elementos me parecen importantes cuando se pretende remitir a los últimos casos de gente que "despierta" al caso de Terri Schiavo. Más que nada porque a la señora Schiavo le faltaba medio cerebro, según la autopsia que se le hizo.

Terri Schiavo suffered severe, irreversible brain damage that left that organ discolored and scarred, shriveled to half its normal size, and damaged in nearly all its regions, including the one responsible for vision, according to an autopsy report released yesterday.

Although the meticulous postmortem examination could not determine the mental state of the Florida woman, who died March 31 after a judicial and legislative battle over her "right to die," it did establish the permanence of her physical condition.

Medio cerebro no se regenera hasta formar los constituyentes de un cerebro entero... Ni para llegar al 60%. Si hubiese vivido, el mejor de los casos para Terri Schiavo (y puede que utópico) sería llegar a imitar aquella lamentable parodia que apareció por la blogosfera americana. Y, desde luego, la gente de la que habla el artículo del Guardian que Francoalemán cita no da datos concretos de daños neuronales o de cómo llegaron a regenerarse. No tiene nada lo suficientemente sólido como para sostener la comparación entre estas personas y Terri Schiavo.

Off topic: ¿Qué demonios es eso de JMG en lugar de Francoalemán? Es como si yo empezara a llamarme Nota Media 1.12 en lugar de The Happy Butcher: cambiaría el universo con consecuencias irreversibles. ¡¡Vuelta al nick original, ya!!

14 Sep 06 @ 02:29 PM | 1 comentarios

Wikipedia debería consultar los datos de suicidios

Honestamente, creo mucho en el proyecto Wikipedia. Que la gente se reúna y debata cuestiones y conceptos y cree un marco de conocimiento común me parece positivo. Además, creo que puedes registrarte libremente y debatir aquellos puntos que no te gusten. Así, por ejemplo, podrías comentar fácilmente el artículo que hay sobre el concepto de neoliberalismo, concepto que hace aguas por algunos sitios.

Así, por ejemplo, no dudan en afirmar que entre los efectos negativos del "neoliberalismo" están:

Condicionamiento conductual. En el neoliberalismo, al haber competencia entre transnacionales y empresas, buscan diferenciar sus productos, usando técnicas de [publicidad] y [psicología], donde al consumidor se le incite el producto, hasta aquí no hay nada malo; el problema empieza cuando se utilizan sentimientos y sentimientos de pertenencia, lo cual enajena a la persona, y lo insita al consumismo, consumir en exceso, para sentirse satisfecho. Lo cual ha provocado una tasa alta de suicidios, obesidad en la población y mujeres con problemas de anorexia y bulimia.

Estandarización de las masas y formas de pensamiento. Por el mismo concepto anterior, los objetivos de vida de las personas, se enfocan hacia la recolección de bienes. Se busca la poca crítica al sistema (como en la mayoría de los sistemas que han existido) exponiendolo a metodos como programas de televisión sin mucho contenido, y demas cosas superfluas, que hacen que tengan poca crítica hacia algunas cosas mas profundas de la vida.

La gente tiende a competir entre sí, lo que genera poca comunión entre la sociedad y mas hipocresía.

Daño irreversible a la naturaleza al explotar en demasía los recursos naturales, para poder alimentar el consumo desenfrenado.

Represión a las artes y la música, las cuales este sistema busca que se generen utilidades a traves de esta, y no la expresión misma. Lo que provoca que la gente actual consuma música chatarra y sea poco interesado por el arte y la música clásica. Una de las últimas corrientes autenticas en la música popular fue el Grunge. Ahora generalmente este tipo de grupos se mueven en el Underground, al no ser un producto de consumo para las disqueras.

Ninguna de estas bobadas puede sostenerse con datos. El colmo es decir que el Grunge se fue al cuerno porque no es un producto de consumo para las disqueras, no porque Cobain se pegó un tiro por sus problemas con las drogas, Soundgarden se separaran, Pearl Jam hicieron lo que hicieran y tres cuartos de lo mismo con Alice in chains; más lo que salió después, que no convenció a nadie.

Dado que tengo que elegir un punto concreto, me ha hecho gracia decir que el neoliberalismo aumenta la tasa de suicidios, así que sobre ello me centraré. ¿Cómo lo quieren? ¿Comparando con otros países o en un sólo país supuestamente neoliberal?

Si queremos hacer una comparativa entre países y menos "neoliberales", tenemos la misma fuente, en Wikipedia. Países socialdemócratas no nórdicos y por encima de EE.UU. en tasas de suicidio están Luxemburgo, Portugal, Canadá, Irlanda, Alemania, Francia, Austria, Corea del Sur y Bélgica. He descartado Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia por tener la variable del sol, y Japón por la cultura. Nueva Zelanda tiene el problema de las poblaciones indígenas, cuya tasa de suicidio es mucho más elevada. No tengo datos para decir si Australia es similar a EEUU o no. Es decir, si somos idiotas y nos guiamos ciegamente por la estadística, mejor vivir en EEUU que en Francia, Alemania o Bélgica. Se puede alegar que no son fechas coincidentes en la recogida de datos, pero esta tendencia se mantiene a lo largo del tiempo.

¿Y si comparamos las tasas de suicidio en el tiempo? Lamentablemente, sólo he podido encontrar una tabla de un estudio similar el cual, en primer lugar, refleja la tendencia anteriormente afirmada y, por otro lado, da una tasa de suicidios mayor para EE.UU. en 1995 que en 2001. El Reino Unido y Holanda, países también de gran tradición (neo-)liberal, se encuentran por debajo de EEUU que otros países.

11 Sep 06 @ 02:33 PM | 2 comentarios

Trabajando en un post del MSV sobre el concepto que Lenin tenía de la democracia (un concepto de democracia verdaderamente antiliberal, al menos este hombre sí sabía en qué consistían los orígenes de la democracia), he reparado en algo que me ha llamado la atención... Es algo accesorio y no relacionado con el debate, pero que me ayuda a vislumbrar una interesante incoherencia entre posiciones marxistas. Pongo el texto completo y resalto en negritas lo que me interesa:

"Nadie negará, me imagino, que su organización [la de los comunistas alemanes] engloba a la multitud que entre ellos todo viene de la multitud, que el movimiento obrero ha aprendido a andar solo. Sin embargo, ¡¡cómo aprecia esta multitud de varios millones de hombres a su "decena" de jefes políticos probados!! ¡Cómo se adhiere a ellos! Más de una vez, en el parlamento, los diputados de los partidos adversos han tratado de irritar a los socialistas diciéndoles: ¡Buenos demócratas sois vosotros! El movimiento de la clase obrera no existe entre vosotros más que de palabras; en realidad, es siempre el mismo grupo de jefes quienes hacen todo. Desde hace años, desde hace decenas de años, son Bebel y Liebknecht quienes dirigen. ¡Vuestros delegados, supuestamente elegidos por los obreros, son más inamovibles que los funcionarios nombrados por el emperador!" Pero los alemanes han acogido siempre con sonrisa desdeñosa estas tentativas demagógicas de oponer la "multitud" a los "jefes", de atizar en estas malos instintos de vanidad, de privar al movimiento de solidez y estabilidad, minando la confianza que la masa siente hacia la "decena de hombres inteligentes". Los alemanes han alcanzado suficiente desarrollo político, tienen suficiente experiencia política para comprender que, sin "una decena" de jefes de talento (los talentos no surgen por centenas), de jefes probados, profesionalmente preparados e instruidos por una larga práctica, que estén bien compenetrados, no es posible la lucha firme de clase alguna en la sociedad contemporanea."


Vladimir Ilich. "Acerca de los sindicatos". Páginas 136 y 137. Editorial Akal.

Los talentos no surgen por centenas. Es decir, que no somos iguales, al margen de que las condiciones ambientales sí lo sean. Esto es coherente con el pensamiento general de Lenin, quien apostaba porque una serie de grandes líderes intelectuales que guiaran al pueblo en su revolución contra el capital y después lo hicieran hacia el paraíso socialista y que, en el fondo, no deja de ser otra forma de "clasismo". Lo que me sorprende es que, en el debate del aprendizaje, nadie hubiera caido en la cuenta de que, precisamente, lo que proponía el marxismo era colocar a aquellos más aptos para los puestos que se determinaran más aptos, y que los talentos no surgen por centenas. A fin de cuentas, es lo que más le conviene al pueblo para que funcione del modo más eficaz posible...

Esto puede deberse a la carencia de la época de teorías de la especialización del trabajo... pero que, por ejemplo, le hayan metido ese gol, por ejemplo, a Stephen Jay Gould...

15 Ago 06 @ 10:04 AM | 1 comentarios

Estoy loco por leer un estudio que pretende relacionar la esquizofrenia con cuestiones sociales. Por lo que he podido leer, los autores encuentran una correlación entre un historial de abuso infantil y la enfermedad, eliminando importancia a cuestiones genéticas. Hasta ahora, se consideraba que la genética era el factor decisivo en el origen de la enfermedad.

[...] los investigadores Paul Hammersley, de la University of Manchester y John Read, de la New Zealand Psychological Society, señalaron que un gran número de estudios realizados no han dejado lugar a dudas de que el abuso infantil puede producir esquizofrenia. Hammersley había anticiopado en 2003, mediante un artículo publicado en British Journal of Psychiatry, un informe preliminar de sus investigaciones.

En su comunicación ante el congreso, John Read señaló que las intervenciones clínicas deberían conceder al menos la misma importancia al tratamiento de las secuelas de factores sociales, tales como la pobreza y el trauma, que a las intervenciones químicas y eléctricas. Asimismo, que la incidencia de la psicosis puede reducirse a través de programas similares a los dirigidos a la prevención primaria de la depresión, el suicidio, etc.

Añade John Read finalmente que la premisa según la cual la identificación de diferencias cerebrales automáticamente implicaría la primacía biogenética en la etiología de la psicosis, resulta inadecuada, dado que el ambiente puede causar dichas diferencias cerebrales.

Para ambos investigadores, estas conclusiones pueden considerarse un “terremoto” que cambiará radicalmente la profesión psiquiátrica. Los especialistas deben dejar de lado la visión simplista del paradigma de la biogenética y dar igual importancia en el desarrollo de la enfermedad a los traumas sufridos en la infancia y en la vida adulta, que contribuirían de forma directa e indirecta a la etiología de los síntomas característicos de la esquizofrenia.

La Universidad de Manchester también ha hecho público un comunicado sobre los trabajos de ambos investigadores en el que señala que 40 estudios consultados revelaron que los abusos físicos a adultos o niños se hallan en el historial de la mayoría de los pacientes con problemas psiquiátricos. Además, el examen de otros 13 estudios realizados a esquizofrénicos demostraron que éstos habían sufrido algún tipo de abuso en un porcentaje que iba del 51 al 97%.

Hammersley y Read señalan que los profesionales deben saber que dos tercios de las personas diagnosticadas con esquizofrenia han sufrido abusos físicos o sexuales durante la infancia, lo que convierte el abuso en la mayor causa de la enfermedad. De hecho, aseguran, muchos de los síntomas de la esquizofrenia tienen su origen en el trauma y en sus síntomas post-estrés.

Evidentemente, ni todos los esquizofrénicos han padecido abusos ni todos aquellos que sufrieron abusos durante la infancia desarrollan la enfermedad. Es cierto que los genes juegan un papel, pero las evidencias muestran que por sí solos no causan la enfermedad, aseguran los expertos.

Ya para empezar, tengo una pega: ¿No estarán confundiendo causa y consecuencia? Creo que en las edades infantil y adolescente estos niños tienden a ser más retraidos, y otros niños podrían abusar de ellos... Y hablar de pobreza como origen de la enfermedad... Plagas de esquizofrenia durante la Edad Media, por no hablar de los países del tercer mundo...

17 Jun 06 @ 04:38 PM | 9 comentarios

En defensa del individualismo metodológico: Si no es falsable, no lo estudies así

Mi colega Alberto Garzón ha hecho uno de sus posts dedicados a la metodología científica... diciendo una serie de disparates a los que no puedo resistirme descuartizar... En este caso, Alberto se centra en el individualismo metodológico. El fondo de su idea se resume en el siguiente párrafo...

En tanto que la composición de una sociedad no sea mecánica ni artificial, no podrá ser comprendida -y menos se podrá analizar sus problemas y estudiar sus soluciones- desde una metodología como la que reina en el pensamiento liberal. El individualismo metodológico es una mentira, que sirve para mantener un orden desigual de las posiciones sociales.

Esto es, mi querido Alberto, y dicho con todo el cariño... una solemne majadería. No ya porque Thomas Hobbes, precursor del liberalismo y defensor del absolutismo, hablase del Estado de una creación que nace de los individuos... Ni siquiera porque John Locke (supongo que de capitalismo no tendría ni puñetera idea, dado que es previo, sino que más bien a lo que se oponía era a que los gobiernos tuvieran la fea costumbre de perseguir a los ciudadanos por motivos de religión), quien se basaba en el individuo como un ser libre para, más o menos, hacer lo que le diese la gana...

El individualismo metodológico parte de algo mucho más simple: la medicina y la biología. Parte de la idea de que un individuo no es otra persona más que él mismo, que esta es la unidad mínima de análisis, y que lo que le pase a él (ya sea un ataque cerebral, un tumor o que le haya dejado la novia y esté deprimido) sólo le pasa a él, y que el contagio se debe a otras razones. De ahí se deriva al debate del aprendizaje y al de cómo estudiamos al hombre y la realidad, tanto individual como social... Y esto no tiene nada que ver con el capitalismo ni con el pensamiento liberal. Es el pensamiento liberal el que adopta la idea de que los hombres son ellos mismos y no otros (su cuñada, el vecino), dado que este último es previo. Si alguien tiene que echarle la culpa a alguien del individualismo metodológico, que se la eche al antiliberal Thomas Hobbes.

La ideología dominante, que tiene muy poco sentido del humor, además hace que la gente se equivoque en las decisiones que adopte...

El sentido común, sin embargo, es el sistema de ideas desordenado que refleja la ideología dominante, en este caso construida bajo el paradigma de disyunción cartesiano. Por tanto, no es de extrañar que al emplearlo lleguemos a conclusiones que en principio son evidentes y racionales, pero que no resisten un análisis más profundo y real.
¿Se puede aplicar al socialismo? ¡Claro que se puede! Que el socialismo sea incapaz de hacer cálculos racionales en la planificación económica, en tanto no dispone de propiedad privada y la gente no puede hacer cálculos de utilidad, es algo ya muy demostrado, pero eso no impide a la izquierda más orgullosa de pretender arreglar el mundo como el que construye el Castillo de los Playmobil. El aprendizaje no es ni mucho menos perfecto, pero sí es muy útil para que el hombre se desarrolle y mejore su calidad de vida, y eso se da en cualquier contexto.

Para rematar, nos ofrece un ejemplo de lo que llamamos en ciencia "mal reduccionismo":

Si queremos analizar la tela, sería una buena idea conocer y estudiar los principios y leyes de esos tipos de fibra. Podemos emplear la tecnología, y aislar los objetos de estudio con el fin de obtener resultados correctos. Una vez hecho, nos damos cuenta de que no tenemos suficiente: desconocemos las cualidades y propiedades de la textura, su forma y su configuración compuesta. Aquí tendríamos que el todo es más que la suma de las partes.

Sería una estupidez explicar la Segunda Guerra Mundial en términos de átomos... Hitler no hizo lo que hizo porque un electrón no se movió como debía en un momento puntual... aunque supongo que también ayudaría. Pero en las explosiones de la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki, los átomos tuvieron una importancia decisiva. De lo que hablamos es de planos de conocimiento, y de cómo unos se influyen sobre otros. Pero en el caso de la economía no se da tal circunstancia. Más aún, es imposible que comprendiendo el todo queramos comprender la parte. Sólo comprendiendo la unidad y cómo esta se interrelaciona con otras unidades, tendremos la posibilidad de comprenderlo. Lo que sería ridículo es explicar los 100 millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial de un modo conciso diciendo que "fue la guerra" y demás generalizaciones infalsables. La falsabilidad, querido Alberto, es una de los requisitos que tiene cualquier disciplina que pretenda ser científica...

Yendo al grano, la sociedad, tal y como la entiendes, no es falsable, y si no es falsable, no la puedes estudiar con un mínimo de garantías. Y esto tampoco tiene nada que ver con el capitalismo y el liberalismo, sino más bien con los requisitos de objetividad que, en la medida de lo posible, debemos intentar tener todos los que la estudiamos. Puede que la interacción entre el método empírico-inductivo y el hipotético-deductivo sea muy imperfecto... Pero precisamente ahí está su virtud: funciona descartando los errores y corrigiendo las teorías.

29 Abr 06 @ 12:28 PM | 4 comentarios

El papel de los genes

Los genes por sí mismos son pequeños determinantes implacables, que producen sin parar mensajes totalmente predecibles: Pero están muy lejos de tener unas acciones invariables, debido al modo en que sus promotores los activan y los desactivan, en respuestas a instrucciones externas. En lugar de eso, son mecanismos para extraer información del ambiente. Cada minuto, cada segundo, cambia el patrón de los genes que se están expresando en su cerebro, con frecuencia como respuesta directa o indirecta a lo que está pasando fuera del cuerpo. Los genes son los mecanismos de la experiencia.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Página 418.

Duda existencial del día: ¿Y cómo influye el ambiente en los genes?

16 Mar 06 @ 06:02 PM | 10 comentarios

El comercio, ese invento moderno... (2)

El intercambio desempeñó el mismo papel en la evolución cultural que el sexo juega en la revolución en la revolución biológica. El sexo une las innovaciones genéticas ocurridas en distintos cuerpos; el comercio une las innovaciones culturales realizadas por las distintas tribus. Igual que el sexo permite a los mamíferos combinar dos buenos inventos -la lactancia y la placenta- el comercio permitió a los primeros pueblos combinar los animales de tiro con las ruedas para obtener un mejor beneficio. Sin intercambio, las dos hubieran permanecido separados. Los economistas han dicho que el comercio es un invento reciente, facilitado por el conocimiento, pero todas las pruebas sugieren que es mucho más antiguo. Los aborígenes Yir Yoront, que viven en la península de Cape York, cambiaban los barbos de rayas procedentes de la costa por hachas de piedra de las colinas, mediante una red elaborada de contactos comerciales mucho antes de ser personas instruidas.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Páginas 384 y 385.

16 Mar 06 @ 04:32 PM | 1 comentarios

Globalización neoliberal en la Edad de Piedra

hacha de mano acheulense.jpg

Poco después del chico de Nariokotome de hace 1,6 millones de años, aparció en la tierra una herramienta magnífica: el hacha de mano acheulense. Fue sin duda inventada por miembros de la especie del chico, los Homo ergaster, que tenían un cerebro más grande que sus antecesores, y supuso un gran salto adelante respecto a las sencillas e irregulares herramientas Olduvai que la procedieron. Era simétrica, tenía dos caras y forma de lágrima, estaba afilada por todos los lados y era de pedernal o de cuarzo. Un objeto bello y misterioso. Nadie sabe con certeza si la utilizaban para lanzar, cortar o raspar. Se difundió por le norte de Europa en la diáspora del Homo erectus, como si fuese la Coca-Cola de la Edad de Piedra, y su hegemonía tecnológica permaneció intacta durante un millón de años: hace medio millón de años se seguía usando. Su era un meme, fue extraordinariamente fiel, fecundo y duradero. Sorprendentemente, durante todo ese proceso ninguna de esas personas vivas desde Sussex a Sudáfrica parece haber inventado una versión nueva. No hay ningún mecanismo acumulativo cultural, ni ningún fermento para la innovación, ni ningún otro experimento, ni ningún producto rival, no hay una Pepsi. Lo único que hay es un millón de años de monopolio del hacha de mano. La Sociedad Anónima del Hacha de Mano Acheulense debió de forrarse. Buenos tiempos.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Páginas 375 y 376.

14 Mar 06 @ 04:10 PM | 0 comentarios

Sobre la homosexualidad (I)

Los humanos, como todos los mamíferos, son por naturaleza seres femeninos a menos que sean masculinizados . El femenino es el "sexo por defecto" (en aves ocurre lo contrario). Un único gen del cromosoma Y, el SRY, desencadena una cascada de acontecimientos en el feto en desarrollo, cuyo el resultado es la apariencia y el comportamiento masculinos. Si el gen está ausente, el resultado es un cuerpo femenino. La hipótesis de que la homosexualidad en los hombres sea el resultado de un fallo parcial en su proceso cerebral de masculinización prenatal, aunque no del de su cuerpo, es por tanto razonable.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Páginas 272 y 273.

10 Mar 06 @ 07:30 AM | 11 comentarios

Ironías de la igualdad en la educación...

[...] en una verdadera meritocracia, en la que todos tienen las mismas oportunidades y el mismo entrenamiento, los mejores atletas serán los que tengan los mejores genes. La heredabilidad de la capaciddad atlética se acercará al 100 por ciento. En un tipo de sociedad opuesto, en la que sólo unos pocos privilegiados tienen una alimentación suficiente y la suerte para entrenar, el ambiente social y la oportunidad determinará quién ganas la carrera. La heredibilidad será cero. Paradójicamente, por lo tanto, cuanto más igualitaria sea la sociedad, mayor será la heredabilidad y más importancia tendrán los genes.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Páginas 136-137.

1 Mar 06 @ 03:30 PM | 7 comentarios

... Y apareció Jerry Fodor...

[...] las teorías científicas, al igual que los imperios, son de los más vulnerables cuando han derrotado a sus rivales. Apenas hubo triunfado cuando uno de sus principales defensores empezó a desmantelarla. En 2001, Jerry Fodor publicó un librito extraordinario, The mind doesn't work that way (La mente no funciona así), en la cual sostenía que si bien descomponer la mente en módulos computacionales distintos era con mucho la mejor teoría, no explicaba, y no podía hacerlo, cómo funciona la mente. Al señalar el fracaso "escandaloso" de los ingenieros en la construcción de robots capaces de realizar tareas de rutina como hacer un desayuno, Fodor recordaba amablemente a sus colegas lo poco que se había descubierto todavía e increpaba a Pinker por su alegre optimismo acerca de que había una explicación de la mente. Las mentes, decía Fodor, son capaces de abducir deducciones globales de la información que suministran las partes del cerebro. Las gotas de lluvia se pueden ver, sentir y oir con tres módulos distintos vinculados a diferentes sentidos, pero en alguna parte reside la deducción "Está lloviendo". Así pues, en cierto sentido inevitable, el pensamiento es una actividad general que integra la visión, el lenguaje, la empatía y otros módulos: los mecanismos que actúan como módulos presuponen mecanismos que no son modulares. La conclusión de Fodor fue precisamente recordar a los científicos cuanta ignorancia habían descubierto: simplemente habían arrojado un poco de luz sobre la mucha oscuridad que existían.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Página 119.

25 Feb 06 @ 05:30 PM | 1 comentarios

Genética en la elección de parejas

Veo, casi por accidente, que otra gente conocía a David Buss... Justo cuando a mí me da por poner una cita del Qué nos hace humanos, de Matt Ridley (recomendación no suficientemente agradecida a Alberto Gómez Corona), en la que habla de los estudios de David Buss relacionados con las tendencias de hombres y mujeres, que creo que no tiene desperdicio...

[...] En las treinta y siete culturas, las mujeres querían hombres mayores que ellas. En casi todas las culturas, las mujeres daban más importancia que a los hombres a la categoría social, la ambición y la diligencia en una pareja. En contraste, los hombres daban una maor importancia a la juventud (en todas las culturas los hombres querían mujeres jóvenes) y a la apariencia física (en todas las culturas los hombres querían mujeresguapas en mayor medida que las mujeres querían hombres guapos). En la mayoría de culturas, los hombres también ponían un poco más de énfasis en la castidad y la fidelidad de sus parejas, si bien lomás probable era (por supuesto) que ellos mismos aspirasen a tener relaciones extramatrimoniales.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Página 99.

15 Feb 06 @ 08:06 PM | 6 comentarios

Imposición de gustos... Réplica a Pijus (IV)

Tengo que reconocer que este artículo le ha salido a Alberto bastante mejor que los anteriores, especialmente en referencia a los aspectos metodológicos. Sin embargo, creo que sigue teniendo carencias, tanto en ese aspecto como en el de concepción de la realidad, pero comparto bastante el punto de vista expresado inicialmente, y de los miedos que nos ha de dar la estadística y los métodos de medición.

Vayamos a los errores, que es para lo que inventé este blog:

[...] todo nuestro análisis, que hubiera podido ser explicado detalladamente con gráficas y con funciones analíticas (y estoy tentado de hacerlo con tono irónico), es insuficiente para representar la realidad. A sus análisis escapan factores históricos y sociales.

Es un método perfectamente coherente que sólo tiene en cuenta el aspecto físico y que únicamente tendrá sentido en aquellas personas que se comporten como robots y maquinarias automáticas. Es decir, con ninguna, dado que aunque lo pretenda, una persona nunca podrá rechazar parte de su naturaleza humana, esto es, sentir.

Implícitamente, está haciendo referencia al procesamiento de información que llevamos a cabo los individuos cuando nos encontramos ante una situación X. El error no está aquí, sino en lo que dice después...

Las personas escapamos a esa aplastante lógica, y somos, en ese sentido, irracionales. Buscamos afecto y seguridad en las personas, y sentido en la relación; y lo buscamos en comportamientos esencialmente humanos y no estrictamente comparativos con respecto de un modelo estético.

Las personas piensan irracionalmente bajo situaciones de incertidumbre... Y esto sí está demostrado por Kahneman y Tversky... Pero estos estudios no se refieren a situaciones de certidumbre. En estas normales, sí tomamos decisiones racionales... Esto tiene como consecuencia esta derivada...

En cuanto más nos dejamos arrastrar por el sistema, en cuanto más actuamos como robots dirigidos y no como personas, más obedecemos a la racionalización del modelo; más nos adaptamos a su lógica.

¿Qué significa esto de "dejarse arrastrar por el sistema"? Los únicos estudios a los que, desde mis modestos conocimientos, puedo hacer referencia a este tema concreto, son los relacionados con los de conformidad de Asch, entre otros. Ciertamente, de estos estudios puede deducirse una hipotética deseabilidad social... El problema es que carece de validez ecológica, es decir, que estos estudios sean generalizables al resto de situaciones habituales.

No pretendo decir que la ciencia no descubra factores y relaciones importantes de la sociedad que nos rodea. Pretendo decir que, hoy por hoy, no pueden hacerlo, y que no tener en cuenta las limitaciones de los descubrimientos, es un error intelectual muy serio, especialmente por las repercusiones que puede llegar a tener. Y esta ciencia no ha demostrado, ni de lejos, a afirmar que... En cuanto más nos dejamos arrastrar por el sistema, en cuanto más actuamos como robots dirigidos y no como personas, más obedecemos a la racionalización del modelo; más nos adaptamos a su lógica. Al menos, como proceso.

2 Feb 06 @ 07:05 PM | 0 comentarios

Gustos condicionados (Nueva réplica a Pijus)

En Red Liberal siempre se me había conocido como el psicólogo conductista. Resulta divertido que ahora sea yo, el que siempre había defendido el poder del ambiente en tomas de decisiones y aprendizaje, se dedique ahora a resaltar el factor individual. Claro que esto tampoco lo ha negado el conductismo moderno... Recomiendo, por ejemplo, los estudios de H. J. Eysenck al respecto.

Nuevamente, es Pijus quien pretende abordar que todo lo que somos es impuesto, y si antes era el consumo, ahora son los gustos. Sus dudas pasan por dar una palabra a lo que en el fondo no deja de ser la imposición desde el exterior de unos gustos frente a otros. Y ha elegido... "condicionar". En mi opinión, la cagó. Pasemos al fisking...

una mujer o un hombre no son guapos o feos por naturaleza. Lo son, para cada persona, respecto de un canon de belleza establecido previamente.
¿Nuestra tendencia sexual es heredada o condicionada?

Veamos el segundo punto... los orígenes de nuestros gustos...

Este canon de belleza es absolutamente social. Lo han creado los individuos dominantes (y respetados) y se ha extendido a través de la sociedad mediante la influencia y el condicionamiento social.

Marilyn-Monroe.jpg
Como a los perros de Pavlov, que cuando sonaba la campanita babeaban, los hombres babeamos cuando vemos un escote porque nos han... ¡condicionado! Y remata... Según se han desarrollado las diferentes sociedades, el ser humano ha entendido este canon de belleza de distinta forma. Supongamos que su teoría es correcta, y añadamos el factor tiempo. Esto implicaría que los cánones de belleza han ido variando en función de las circunstancias (entendidas en el sentido más amplio), y que las mujeres que antes podían ser atractivas, no deberían serlo, por ejemplo, cuarenta años más tarde. ¿Y por qué nos sigue pareciendo atractiva Marilyn Monroe? Porque Marilyn es un prototipo totalmente distinto de mujer atractiva de lo que ahora "se lleva". Es decir, si antes gustaban las chicas un tanto rellenitas, ahora gustan las mujeres muy delgadas. Pero a mí me gusta Marilyn... ¿Me han condicionado mal? ¿He visto demasiadas películas de Marilyn? ¿O no he visto las suficientes películas de muejres delgadas? Más aún... me han condicionado mucho con la moda alternativa, diferente, con piercings... Pero a mí no me gustan... Me gustan las mujeres espontaneas y normales, que no necesitan disfrazarse... ¿Qué ha pasado con mi condicionamiento? Nuevamente, toda teoría sobre el procesamiento interno de información en los individuos brilla por su ausencia.

Porque ese es el tema de fondo: cómo los seres humanos procesamos la información, y el papel de la herencia, nuestra fisiología y el ambiente en la memoria, la toma de decisiones y las acciones. Que no es poco. Pero esto no es relevante para Alberto...

En lo que concierne a nuestra actualidad este canon de belleza se corresponde con el que día tras día vemos en la televisión y en la publicidad por imágenes, es decir, en aquellos medios por donde se difunde la influencia social con mayor rapidez y precisión.

Toda experiencia en edades infantiles, por ejemplo, queda desechada. Los niños podrán ver mucho tiempo la televisión, pero las principales relaciones que tienen los niños son con otros niños. Y aquí la biología también tiene mucho que decir. Se puede argüir que los niños son los más sugestionables al respecto... ¿Pero qué ocurre con los gays? ¿No han sido suficientemente condicionados? Pasemos a mirar ahora los patrones comunes en los gustos...

tanto los raperos como los pijos clásicos conformarían dos grupos sociales que contrastarían en muchos aspectos; en la estética, sin ir más lejos. Sin embargo hay algo que comparten, junto con todo grupo social (que pertenece a la sociedad y se nutre de ella) y es el gusto último, es decir, este canon de belleza social, que será en su esencia el mismo.
Bajo tal punto de vista, sería muy difícil que a una gorda pudiese comerse un rosco en una discoteca... por no hablar de la posibilidad de tener novio... Y sin embargo, hay muchas mujeres que no cumplen los cánones y que mantienen relaciones esporádicas con hombres, por no hablar de la cantidad de mujeres en las mismas circunstancias que también tienen novios. ¿Por qué? Poque muy a menudo no buscamos sólo una cara bonita, sino también un carácter, una personalidad, un modo de analizar la realidad, una filosofía de vida... Y, con todo lo que nos enseñan, eso no se condiciona.

Hay otra cuestión que me parece importante, y es estudiar a quien, según Alberto, nos condiciona. ¿Quién nos condiciona? ¿Y quién define los gustos de los que condicionan los gustos? ¿Los publicistas? ¿Y no les resultaría más fácil adaptarse a nuestros criterios, en lugar de inventárselos? ¿Y cómo funcionan? ¿Conspiran todos juntos, o por el contrario cada cual busca su propio beneficio y es la gente la que finalmente elige? ¿Y cuando se produce un cambio en la moda? ¿Cómo se produce? ¿En base a qué? ¿Cómo saben que tal tendencia será imitada?

Por lo tanto: ¿Elementos comunes entre personas? Sí. ¿Influencia del ambiente y de la experiencia? Sí. ¿Libertad de elección? También. ¿Condicionamiento e imposición? En absoluto.


Finalmente, una de diccionario.

La expropiación de bienes por el estado será algo positivo o negativo con respecto de unas ideas que subyacen al individuo.
De la RAE:

expropiar.
(De ex- y propio).
1. tr. Dicho de la Administración: Privar a una persona de la titularidad de un bien o de un derecho, dándole a cambio una indemnización. Se efectúa por motivos de utilidad pública o interés social previstos en las leyes.

Es decir, que según su criterio, depende de la valoración que se haga y, especialmente, de la voluntariedad. La persona estará de acuerdo con el intercambio si considera que le beneficia, y no estará satisfecho si no lo hace. Pero en cualquier caso, hablamos de un hipotético intercambio.

29 Ene 06 @ 11:45 PM | 7 comentarios

Réplica a Pijus (III): El individuo aparece en escena

Nueva contrarréplica a Pijus Económicus. En este caso, profundizando en el papel del individuo y la sociedad. Divido en puntos, para que resulte más sencilla la comprensión.

El individuo (frente a la sociedad).

Lo primero que hay que hacer, querido amigo Pijus, es entender a aquel con el que estás discutiendo, y así ahorrarse los... "Para THB todo esta hecho, muerto, cerrado" y quede como el que sale de la orgía más grande del mundo...

THB considera que la sociedad debe ser excluida en el análisis, puesto que la unidad, por decirlo así, debe ser y está en el individuo.
Cierto, pero incompleto. Yo excluyo a la sociedad para el análisis de la realidad, pero lo que no excluyo es al resto de individuos con el que la persona interactúa. La diferencia está en que mi unidad de análisis es coherente, y la suya no. En otras palabras: El individuo es falsable. Las relaciones entre individuos son falsables. La sociedad, no. Obviamente, estoy defendiendo un método de análisis, el que, entre otros muchos, proponía un tal David Hume… El método más avalado hasta la fecha para resolver cuestiones relacionadas con la toma de decisiones y la psicología.

Apliquemos tal debate al ámbito de la justicia. Con sus criterios, resultaría la sociedad culpable de, pongamos por caso, la violación de la mujer. Si todos somos responsables, todos deberíamos pagar las consecuencias judiciales del delito cometido por una sola persona. Pero aún hay más. Al hablar de la sociedad, no distingue entre personas, por lo que la sociedad también incluye a la persona violada, y de todo lo que piense. Es decir, que la sociedad también sería culpable del sufrimiento psicológico que conlleva la violación para la víctima.

El primer error que comete THB es considerar que ese individuo conforma un sistema cerrado y estable, lo que le invita a pensar en su utilidad práctica como figura básica de cualquier modelo.
Mi sistema es abierto, reconociendo la importancia de elementos ambientales en el aprendizaje y toma de decisiones. Lógicamente, su análisis le lleva a un predecible segundo error...
No escapa a la visión de THB que nuestro organismo no puede sobrevivir biológicamente sin el medio exterior, al que supongo él entenderá acertadamente abierto (no podrá categorizar con tanta facilidad el mismo). Pero se niega, prejuiciosamente, a aceptar que esta situación sea idéntica en lo inmaterial.
Yo no he negado tal cosa. Es más, he llegado a decir… ¿Y qué ocurre cuando tales necesidades están saciadas? Pues que intentamos saciar otras. Ese otras es muy genérico, pero me refería a necesidades de orden superior. Sin un ambiente que le aporte información, el individuo es incapaz de tomar decisiones que afectan a su vida. Tampoco he negado la posibilidad del aprendizaje cuando se es mayor debido a la interacción con el ambiente.
La autonomía que corresponde al individuo, la cual THB hace pilar de su argumentación, no es sino dependencia en última instancia: del lenguaje, de la cultura, del saber, etc.; debiendo ser éstos a su vez lo más variado posibles para ganar en autonomía.
Creo que ya respondí a esto anteriormente. El ambiente propone, el individuo dispone. Ahora bien… ¿Quién depende de quién? ¿Y en qué grado? Ahora es usted el que reduce al individuo. Si pretendiese analizar la relación de los individuos, no tendría más remedio que hablar de interdependencia. Pretender hacernos creer, en los términos que propone, que sólo existan relaciones de dependencia, es como negarse a sumar 2 y 2. No es cierto, por tanto, que ignore el contexto.

En el fondo, estamos cuestionando la dirección de la investigación. Usted va de lo general a lo particular. Yo voy de lo particular a lo general. No niego la importancia de ambas direcciones, pero mucho me temo que usted yerre a la hora de establecer los pasos en su análisis. Además, generalizamos la filosofía de nuestros métodos a nuestra comprensión del individuo y su papel en la sociedad. Leámos sus palabras:

Podríamos resumir en breves líneas que las igualdades fisiológicas nos hacen especie mientras que las igualdades psicológicas nos hacen sociedad. Esto ha de entenderse contextualizado con la argumentación precedente, o será objeto de una mala interpretación.

Podemos agrupar y categorizar a los individuos en función de características… Pero esos constructos no conllevan a la existencia del mismo. Son simplemente elementos que nos ayudan a comprender la realidad, y nada más.

Pasemos ahora a analizar el papel de la cultura y el lenguaje…

La autonomía que corresponde al individuo, la cual THB hace pilar de su argumentación, no es sino dependencia en última instancia: del lenguaje, de la cultura, del saber, etc.; debiendo ser éstos a su vez lo más variado posibles para ganar en autonomía.
Un sujeto no activo, es decir, sin motivación o interés, por las relaciones sociales, es incapaz de aprender. Está demostrado que los bebés tienen el deseo (el origen está en la genética) de aprender tanto lenguaje como el significado de otros estímulos, cuando no los conoce directamente. Es decir, que es autónomo para prestar atención. Sobre el conocimiento y la cultura, también depende de la autonomía, pero esta depende más de la voluntariedad de la persona, es decir, un elemento estrictamente individual. Por poner un ejemplo, los niños no aprenden si no quieren. Esta experiencia está muy contrastada en los colegios. Como esto se ignoró, al gobierno socialista de los ochenta no se le ocurrió otra cosa que hacer una ley en la que se obligaba a los niños a recibir clases hasta los 16 años. Los resultados fueron estrepitosos: la peor generación de preparación de alumnos, altísimas tasas de profesores que padecen burnout y una creciente delincuencia juvenil.

Relaciones como necesidades biológicas. Otro elemento muy importante en el planteamiento de Alberto está en la creación de necesidades. Pijus establece que una parte de las necesidades son creadas socialmente, mientras que yo defiendo que las necesidades nacen del individuo, y que las necesidades son individuales. Es más, yo defiendo la interacción entre herencia genética y ambiente para hablar tanto de percepción de la realidad como de percepción de necesidades y de, por lo tanto, actuaciones. En el fondo, el debate que plantea Alberto es el debate del aprendizaje, es decir, si es la herencia o el ambiente lo que prevalece. Hoy en día, este debate no existe: Se sabe que ambas influyen, y en lo que se difiere es en la proporción de influencia entre ambas. Ahora bien, el hecho de que la toma de decisiones acaba siendo individual no se cuestiona. También defiendo que el grado de influencia del ambiente y la herencia es variable en la evaluación de necesidades, pero que esta siempre será una evaluación individual. Esto es completamente ignorado por Pijus…

Para sobrevivir como ser social hace falta ir más allá. Se necesita alcanzar un grado de participación con alguien o algo. Sentirse parte útil. Así, el monje retirado es capaz de superar la soledad moral sin necesidad de relacionarse con las personas, y el ser humano puede sentirse solo estando paradójicamente rodeado de personas.
El monje no se retira por la soledad moral: ¿Qué soledad podía tener un monje del siglo XII? El monje se retira, no por soledad ni por otras historias, sino porque cree que, para una serie de problemáticas (necesidades), su acción es la mejor para resolver ese problema, y que cualquier otra acción supondría repercusiones peores que aquella que ha elegido. Si fuese por la soledad moral, podía haber elegido predicar… ¿Por qué no lo hizo? No lo sabemos, pero sí sabemos que fue una decisión individual.
Concluyendo: que el ser humano en el pasado hubiera alcanzado la cooperación no es evidencia de que la necesidad de relación sea biológica.

Representacion del accidente de Phineas Gage.jpg Simplemente, recomendaré la lectura de estudios que relacionan la corteza prefrontal con todo lo moral, lo social, lo ambiental… en resumen, con lo que son las relaciones con otros individuos. El caso Phineas Gage, que es de lo primero que nos enseñan en primero de carrera, es ilustrativo.

Pensemos ahora en la relación entre fines y medios:

Pero confunde la relación como medio para satisfacer necesidades biológicas con la relación como fin para satisfacer necesidades sociales. Son distintas. Podría existir el ser humano que saciara su hambre y su sed sin necesidad de relacionarse con otras personas. Biológicamente seguiría existiendo.
En realidad, no es que los mezcle. Es que, por su naturaleza, pueden ir mezclados. Es decir, puede haber fines intermedios que sirvan como medio a un fin mayor. Por ejemplo, comenzar una asignatura de la carrera, no sólo porque nos gusta, sino también porque nos quita créditos que necesitamos tener aprobados para que nos concedan la licenciatura.


Individuo y otros individuos (y no “sociedad”). Alberto dice: Así pues no es la sociedad la que decide lo que los individuos hemos de hacer, más que de un modo indirecto. Ah, que es de modo indirecto. Que el individuo también cuenta… Nuestro amigo ha perdido el debate en este punto. Su teoría estaba basada en que el consumo estaba impuesto por la sociedad, pero ahora resulta que la sociedad no decide lo que hemos de hacer. En sus mismas palabrasEl productor crea el nuevo producto siempre de acuerdo a las innovaciones tecnológicas y científicas, publicitándolo luego en el mercado globalizado de forma que llegue al máximo número de individuos posibles, provocando en ellos un deseo social de adquirirlo, aún incluso aunque el producto no tuviera utilidad práctica. ¿La crea o no la crea, Alberto? Porque la publicidad, según su lógica, no sólo nos crea la necesidad, sino que nos propone una alternativa para saciarla… Ah, no, esperen… que venía de

El mundo cerrado y estable daba paso a otro abierto y hostil basado en la competencia, que ofrecía nuevas ventajas materiales e intelectuales. Pero el hombre era incapaz de asumir estas nuevas concepciones que lo dejaban sólo y abandonado en su libertad individual, especialmente cuanto más susceptible era de padecer las consecuencias de la transformación, carga que recaía principalmente sobre las clases más bajas.
Y ahí estaba la publicidad. Para determinar tanto la nueva necesidad como la solución. Pero ahora viene y nos dice que la sociedad no decide más que de un modo indirecto… ¿Y en qué medida? En cualquier caso, si se elimina la determinación directa, implica una limitación significativa del poder de “la sociedad” en el individuo, más que dando información, algo que no entraba en contradicción con mi planteamiento.

Pero aquí no acaban las incoherencias…

El individuo como ser abstracto alimenta la sociedad, y el individuo como ser concreto se ve arrastrado por las conclusiones. Esto hace a los individuos más desfavorecidos más débiles, puesto que la ideología dominante es la ideología de la clase dominante.

Woody en La ultima noche de Boris Grushenko.gif Creo que a esto ya respondía Woody Allen… “Todos los hombres son mortales, Sócrates es un hombre, luego todos los hombres son homosexuales”… Llevaré a cabo sólo una pregunta: ¿Podemos considerar que se siga la ideología de los más fuertes cuando, de media, el 50% del PIB mundial es controlado por burócratas? Puede que hayan cambiado las ideologías, pero lo que no ha disminuido es la fe en el Estado. Si se miran los datos y comparaciones con el tiempo, la cantidad de dinero que ha pasado a controlar el Estado es cada vez mayor, no menor.


Determinaciones individuales, y no determinaciones sociales Parece ser que, para Alberto, el hecho de que sea un depravado y me quiera acostar con tres mujeres a la vez no es una determinación individual… sino social. ¿Por qué social? ¿Por qué necesito a tres mujeres? ¿Por una cuestión de competición? ¿Porque he visto demasiadas películas porno? ¿Porque he practicado el sexo con muchas mujeres, y eso ya implica un aprendizaje social? ¿O porque soy un depravado? En cualquier caso, creo que es mucho más débil este punto de vista:

Si quieres la sudadera con la que ligas más en vez de la otra con la que ligas menos pero que abriga igual, entonces tú mismo has entrado en la parte más evidente de las determinaciones sociales

El caso es que una prenda de vestir tiene más utilidad que otra. Ese cálculo de utilidades no es social, sino individual. ¿Acaso sería distinto si se hubiese elegido la sudadera fea, sino es porque en mi cálculo de utilidades, la sudadera resulta más útil que la bonita? Pero incluso si fuese para vacilar con los amigos de la sudadera tan fea, el cálculo es siempre individual.

Pasemos a la cuestión de la orientación sexual. Huelga decir que no es una cuestión de enfermedad ni especulaciones/bobadas similares. Pero sí se ha demostrado que hay un componente biológico significativo a ese respecto. El mismo componente que provoca que me fije en el escote de una mujer. El capítulo que Steven Pinker dedica en su Tabla Rasa es lo suficientemente explícito al respecto.


Ocio

Pijus hace referencia a una cita que me van a permitir que dude con la escasa demografía que conozco. La cita afirma que:

Tomando a Europa como un todo, el total de días feriados, incluyendo los domingos, llegó a ser de 189 por año, número aún mayor de descansos que los disfrutados bajo el régimen de la Roma Imperial. Nada indica más claramente que había abundancia de alimentos y de energía humana, si no de bienes materiales”.
Supongo que también era una suerte que los esclavos también tuviesen 189 días de descanso…Ahora bien, ¿por qué no se comparan tanto el tiempo como las condiciones laborales y la calidad de vida en todos los periodos? También cabe plantear que el capitalismo no fue la responsable de la caída del Imperio Romano y que desde entonces sólo ha habido una reducción en el tiempo de ocio, sino que ambos tienen antecedentes muy distintos. Creo que esto es más que suficiente para replicar la cita.

28 Ene 06 @ 07:37 PM | 0 comentarios

Individuo y entorno: Respuesta a Pijus (II)

Alberto, desde Pijus económicus, replica mis argumentos relacionados con mi defensa del individuo y del consumo. Creo que estamos ante un debate muy interesante, por lo que no tendré ningún problema en proponer una nueva contrarréplica.

Afirma Alberto, en relación con el individuo y el papel de la sociedad que...

En nuestro mundo hay una relación en forma de bucle entre individuo-sociedad-especie, de forma que ninguno de estos “elementos” puede analizarse de forma independiente. Así, y retomando un ejemplo que apareció en un debate contigo, un individuo es el producto de un proceso reproductor de dos individuos.

Esto es contradictorio. La sociedad son todos los individuos, no un conjunto de dos o más individuos, y la información está dispersa en todos ellos, por lo que la información que puedan aportar unos no es la misma que pueden aportar otros. Por lo tanto, la única manera de estudiar de modo coherente a un individuo es analizando su interacción con otros individuos, no con la sociedad en su conjunto, en tanto los elementos comunes que puedan tener cada uno de los individuos no son, en absoluto, suficientes hasta el punto de predecir a la perfección un comportamiento.

Prosigue Pijus:

Y sin embargo, las interacciones entre individuos producen la sociedad, y ésta tiene efectos retroactivos sobre los individuos, en forma de normalización y cultura. El desarrollo de un individuo no es posible sin cultura, y ésta nace de la sociedad; y la sociedad no es posible sin individuos.

Insisto: La sociedad no es una unidad coherente a lo largo del tiempo, similar al cuerpo humano, donde cada cual tiene una serie de funciones específicas. En la sociedad española pueden haber personas con ideas absolutamente contrarias, como por ejemplo usted y yo. Y el hecho de que puedan tener instrumentos comunes (lengua, modos de actuación, sentimientos aplicables para definir la realidad, etc.) no significa que la sociedad exista. Es, únicamente, un comportamiento repetido por la mayoría de individuos, o incluso todos, pero siempre, individuos.

Y remata su error afirmando...

Las interacciones entre individuos permiten la auto-organización de la sociedad.
Es decir, que si los colegas de Red Liberal interactuamos, ¿estaríamos auto-organizando Red Progresista? ¿La confección de la plantilla del Real Madrid auto-organiza la de todos los equipos de la Liga?

El ejemplo que pone a continuación tampoco se sostiene por las mismas razones que en el caso anterior...

¿Cómo explicarías que una persona tenga gustos por el automovilismo cuando en su vida ha interactuado con personas con dichos gustos? Estos gustos se le “añaden” desde la sociedad, por ejemplo mediante los medios de comunicación.
¿Con qué parte de la sociedad? Será con aquella que le guste el automovilismo, pero no con aquella a la que no le guste el automovilismo. Pero no sólo con la gente a la que le guste el automovilismo, sino, por ejemplo, los responsables del equipo técnico de Telecinco que sigue a Fernando Alonso, pero no con la redacción de sucesos o de Gran Hermano.

Finalmente, plantea las diferencias más evidentes entre grupos culturales para defender la existencia de sociedades:

Las diferencias culturales son diferencias de sociedad, no de individuos, y te será imposible explicar por qué en China los gustos en cuestión de estética o alimentación difieren con los nuestros tanto teniendo una base fisiológica y anatómica común sin tener en cuenta la noción de sociedad.
No necesito la base fisiológica o anatómica. Me basta con tener individuos. Simplemente está hablando de dos muestras de individuos, totalmente separadas, y cuyas relaciones entre variables se dan del mismo modo: relaciones entre individuos. Establecer tal comparación para defender la existencia de la sociedad, por lo tanto, no es suficiente por las razones explicadas anteriormente: no existe una coherencia total (o casi) a lo largo del tiempo que una a millones de personas en todas las interacciones.

Pasemos ahora a la cuestión del consumo y la utilidad. Comenta Alberto que...

Lo que pongo en duda no es que compres el producto porque te parezca útil o no, sino que esa necesidad no es real, sino una sensación impuesta socialmente.
¿Impuesto socialmente? Yo no estaría tan seguro. Que el ser humano sea un animal que necesite relacionarse con su entorno (esto es, con otros individuos) no responde sino a sus necesidades biológicas. Los bebés, genéticamente, están preparados para responder de un modo ante una amplia gama de estímulos que puede percibir, y esto va desde el reconocimiento de voces hasta el de caras, del mismo modo que tienen gran facilidad para reconocer idiomas (por ejemplo, diferencia el idioma materno de otros). Y el hecho de que siendo mayores sigamos buscando relaciones con otras personas (yo no quiero tener relaciones con Skin Heads, que también son parte de la sociedad) responde a la necesidad que tenemos los seres humanos de relacionarnos con otros para informarnos del mundo que nos rodea, intercambiar bienes y servicios, emociones, etc. ¿Crea la sociedad tales necesidades? ¡Desde luego que no! Retrocedamos en el tiempo y volvamos hasta hace 10000 años... ¿Cómo tenía más posibilidades un individuo para sobrevivir ante un ambiente hostil y que apenas conocía? ¿Sólo o en compañía? ¿Y quién imponía las circunstancias? ¿El ambiente o la sociedad? Ciertamente, las circunstancias han cambiado mucho, también nuestras necesidades, y ahora los seres humanos controlamos muchas variables que antes nos parecían muy preocupantes, pero seguimos necesitando comer, beber, respirar, reproducirnos... y para ello, es necesario relacionarnos con otras personas para garantizar que las saciaremos.

¿Y qué ocurre cuando tales necesidades están saciadas? Pues que intentamos saciar otras. El error fundamental consiste en creer que, por el hecho de que se produzcan en interacción con el entorno, sea el entorno el que prediga qué va a hacer el individuo, sin caer en la cuenta que ha de existir un procesamiento de información previo a una toma de decisiones que implica una acción que responda a una necesidad, y que ahí, el único dueño de sus actos, es el individuo. Supongamos que una persona pierde su casa y su familia en un incendio. ¿Es acaso el fuego quien provoca el suicidio de la persona? No, es cómo la persona analiza sus pérdidas, las valora y toma una decisión que intenta saciar sus necesidades (otra cosa es que tal decisión sea acertada). Dicho de otro modo: Entorno propone, individuo dispone.

Veámoslo con uno de los ejemplos que nos propone Alberto:

¿Las personas que vemos día a día se comprarían la misma ropa que se compran ahora de estar solas en el mundo, o en una sociedad que no valorara los bienes de acuerdo con el sentido de posesión? ¿Qué es eso de valor de uso cuando una sudadera te interesa más que otra abrigando lo mismo? El valor de uso (utilidad) al que te refieres no es otro que el valor social. El valor de uso es el valor intrínseco. La sudadera A abriga lo mismo que la B, pero una es más cara por el valor social de la misma. La utilidad (y la felicidad derivada) no es que sólo sea subjetiva, es que la implanta la sociedad (la interacción entre individuos).
Supongamos que quiero acostarme con tres mujeres a la vez. ¿Es porque me lo dice el ambiente, o bien porque soy un salido y una persona bastante deshinibida por naturaleza? Y ahora supongamos que hay dos sudaderas que sé que abrigan lo mismo, pero creo que puedo ligar más con una que con otra... Lógicamente, dos estímulos distintos provocarían dos reacciones distintas, y a nosotros nos interesa una de ellas... Pero eso es porque a nosotros nos gusta, no porque la sociedad nos imponga nada. El ejemplo más evidente es el de los homosexuales: ¿Acaso dejaron de existir en España durante la época de Franco, con una cultura tan represiva y tan orientada a enseñar una serie de conductas tan específicas? Desde luego que no. Eso es una evidencia de peso en favor de la elección del individuo frente a la sociedad.

Y ahora, filosofemos...

Yo sí cuestiono que la utilidad “de sus circunstancias” sea mala, además de dada, cuando no responda a la búsqueda del sentido de la vida del ser humano.
¿Quién es usted para decirle a la gente qué responde o no responde a su sentido de la vida?
El consumo al que lleva la utilidad en la sociedad actual no conduce a la satisfacción de las personas más que a un nivel superficial e incompleto.
¿Cómo lo sabe? ¿Qué datos está en condición de aportar para avalar su teoría? Porque sin esto, toda su teoría es un maravilloso y gigantesco castillo en el aire.
Ni siquiera una persona que vea en el consumo el sentido de la vida, podrá rechazar la esencia de la naturaleza humana que viaja con él. Todos tenemos características comunes a las que no da respuesta este sistema, como la afectividad.
Ningún estudio científico avala que el hecho de consumir más o menos suponga una disminución de aquellas áreas cerebrales relacionadas con la afectividad y las emociones. Y por favor, agradecería que se dejaran de usar términos mágicos tales como "esencia de la naturaleza humana" y hablemos de modo más correcto. ¿Qué es la esencia de la naturaleza humana en términos concretos?

Prosigamos con la cuestión del papel del consumo:

Es un proceso dual el de acumulación de riquezas y abrigo con respecto a la soledad. La fe en el crecimiento económico (la economía como religión) está presente tanto en los individuos productores como en los compradores.
Semejante fe ha conseguido ampliar nuestra esperanza de vida en, yendo a lo corto, unos 30 años de media en los países más consumistas. Hay que reconocer que, en ese sentido, hemos mejorado mucho respecto de la religión.
Sin embargo, en los primeros es más importante porque son quienes van a poner en marcha el proceso. A la vez, el miedo a la soledad moral (el miedo a no sentirse parte de algo) es más importante en los compradores que en los productores, aunque se produzca en ambos.
Mucho me temo que sólo te has fijado en una parte del problema y no en el fenómeno que intentas analizar en su totalidad. Que un individuo necesite relacionarse con otros individuos no es soledad moral, puede ser, simplemente, soledad. Pero no se montan películas con semejantes dramas existenciales y recurren como locos a consumir para huír de su soledad moral... Ahora bien, si los productores no responden a las necesidades de los consumidores, están condenados al fracaso.
Toda persona (y no solo el rico) pretende salvaguardar su estatus social para poder sentirse parte de algo, y mejor si es parte importante. El productor ya por su actividad se siente parte de un proceso (crecimiento económico), mientras que el comprador tiene que salvar esta inseguridad uniéndose a grupos sociales y adquiriendo mercancías que le ayuden en esta labor. Así, un joven de 15 años encuentra salvada su inseguridad si se hace rapero o pijo (comunista, hippy, rockero, anarka, antisistema, prosistema…), si viste estéticamente como dichos grupos sociales y se siente parte de ellos. Y para pertenecer a esos grupos necesita adaptarse a ellos, aunque sólo sea pareciéndolo y no necesariamente siéndolo.
De A no se deduce B. Y tal y como está expresado, estás mezclando tocino y velocidad. Es decir, que no existe relación alguna entre A y B.

1.- El comprador también es vendedor. Es decir, para comprar ropa, primero has de vender tus servicios a otra persona para que esta te pague. Es decir, la dicotomía entre compradores y vendedores no tiene sentido: todos son compradores y vendedores, y el elemento de la posición en la jerarquía no es suficiente para diferenciarlos realmente como dos grupos distintos. Al menos, en esta cuestión.

2.- Un joven de 15 años, con la legislación actual, no produce. Sólo consume. No es posible la comparación entre ambas muestras, al menos, en los términos en los que son planteados.

3.- Un joven de 15 años no se relaciona con otras personas de un estilo o lo que sea por "soledad moral", lo hace, entre otras muchas razones, para saciar unas necesidades distintas tales como identificarse, aprender a afrontar los problemas del futuro, echar polvos... Ningún estudio evolutivo avala esta teoría de la soledad moral, sino que se trata de un periodo de preparación para la vida adulta, como todos los anteriores.

Pasemos a estudiar el concepto de homogeneidad ahora:

[...] existe homogeneidad dentro de cada categoría (los rapero