A Hannibal Gaddafi, hijo de un carnicero de verdad (no del de ficción), le metieron en la cárcel junto con su mujer en Suiza por golpear a trabajadores de un hotel de lujo. De modo que la diplomacia libia actuó con esa mano izquierda que tienen: cortando de golpe el suministro de petróleo al país helvético, con la peculiaridad de que son el primer suministrador de crudo del país.
En otro orden de cosas, es siempre es bueno saber de las excelentes relaciones entre Gaddafi y las FARC:
[...] el apoyo que [Daniel] Ortega les brinda a las Farc no se limita a reconocerles estatus político o al simple uso del espacio territorial, por acción u omisión, para el intercambio de armas por droga.El computador de ‘Reyes’ dejó en evidencia que las Farc, a través de él, le pidió apoyo al Gobierno de Libia para comprar armamento antiaéreo, específicamente al coronel Muamar al Gaddafi.
Ortega no ha negado sus reuniones constantes con Gaddafi y aceptó que su ayuda económica ha sido un “soporte importante para el Frente Sandinista”.
En el correo ‘Reyes’ agradece a los “compañeros libios que los haya invitado a su país” y —a través de Ortega— solicita un préstamo de cien millones de dólares.

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