No creo que los basuros de ETA tengan una colonia en Venezuela. Más bien creo que unos idiotas amantes de Chávez han desperdiciado su tiempo haciendo pintadas en los muros de la embajada española. Lo cual, pues tampoco es tan grave. Es repugnante, pero no pasa de ahí.
Sí me preocupa que hayan usado gases lacrimógenos para reducir a los guardias.
La Embajada de España en Caracas fue atacada ayer por un grupo de desconocidos, que lanzaron una granada de gases lacrimógenos contra los vigilantes y embadurnaron, por segunda vez en este año, la fachada con pintadas a favor de la organización terrorista ETA. Los desconocidos, cuyo número no pudo ser precisado por los servicios de seguridad (la granada de gases les cegó), dejó en la puerta de la legación unos muñecos con las efigies del Rey de España, del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; del director de la cadena venezolana Globovisión, Federico Ravell, y del periodista venezolano Leopoldo Castillo, indicaron las fuentes.Los vigilantes de seguridad de la Embajada resultaron afectados por los gases lacrimógenos y tuvieron que retirarse sin poder intervenir. La granada, de tipo militar, era de gases lacrimógenos, según las fuentes, que no pudieron precisar el número de personas que participó en el ataque. El trabajo pudo continuar posteriormente en la legación diplomática.
Del Ministerio de Asuntos Exteriores, prefiero no hablar. Yo entiendo que ellos están para no ser un problema, pero espero que empiecen a tomar cartas en el asunto y se adopten medidas de seguridad mucho más serias.
Sobre una cuestión más de fondo, me parece que alguien al que le gusta usar camisas rojas tendría mucho que ganar en todo esto.

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