
Creo que hacía mucho tiempo que una fotografía no delataba las ansias de poder de ningún político. Esas latas de atún con el careto de Hugo Chávez y Ollanta Humala (exterrorista y opositor peruano) están siendo enviadas a Perú como ayuda por el terremoto que asoló el país hace unos días.
Junto a Chile y Colombia, Perú es uno de los países donde las zarpas del socialismo (bien sea de carácter socialdemócrata latinoamericano -Kirchner, Lula- o bien de carácter revolucionario -Chávez, Morales-) todavía no ostenta el poder. Que cambie la situación dependerá de que Alan García, actual presidente del país, sepa manejar la situación (algo que, de momento, me parece discutible). Mientras, su opositor más importante aparece en las latas de atún salvadoras del hambre que afecta al país. Cualquier político soñaría con semejante publicidad.

Sí; es una verguenza
Más allá de los signos políticos representados por Hugo Chávez (extrema izquierda) y Ollanta Humala (defensor de una suerte de nacionalsocialismo racista indigenista, al menos en sus buenos tiempos), bastante poco recomdables de por sí, resulta increíble el mero hecho de que en unas latas de atún aparezca el jeto del politicastro de turno. El populismo sigue siendo en Latinoamérica una lacra endémica, por desgracia.
Ojo: algo parecido e igual de descarado hacen habitualmente muchísimas empresas con los famosos de todo jaez, que ponen su cara en muchos anuncios a cambio de sustanciosas sumas. Pero la diferencia es que esos famosos no ostentan un cargo de tamaña responsabilidad como es el del poder político (sobre todo el de presidente).