ETA no ha vuelto. Siempre estuvo ahí.
ETA ha ganado en financiación colocando un partido afín en varias alcaldías. Han volado la terminal de un aeropuerto matando a dos personas, han seguido extorsionando y amenazando respuesta alguna. Han tenido tiempo para reorganizarse. De Juana debió haber muerto en su intelectualmente irrisoria huelga de hambre, no paseando con su novia. Zapatero, con ciertos límites, ha hecho todo lo que los terroristas han pedido, y no ha ganado nada. Hemos perdido un tiempo muy valioso en algo que no tenía visos de prosperar.
¿Qué tendría que hacer el presidente del gobierno? Presentarse hoy y empezar a dar explicaciones de todo lo que ha pasado, desde el prólogo hasta el epílogo. Pedir perdón sería demasiado, no por injusto, que no lo es, sino porque cree que estaba haciendo lo correcto. Yo, al menos, me siento herido.
No es que ETA haya ganado. Es que nosotros hemos perdido. Ni siquiera creo que los políticos aprendan que con este tipo de terroristas no se puede negociar: la golosina de acabar con ETA por la vía rápida es demasiado tentadora.
Triste historia la que nos queda.

Escribir un comentario