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Trabajando en un post del MSV sobre el concepto que Lenin tenía de la democracia (un concepto de democracia verdaderamente antiliberal, al menos este hombre sí sabía en qué consistían los orígenes de la democracia), he reparado en algo que me ha llamado la atención... Es algo accesorio y no relacionado con el debate, pero que me ayuda a vislumbrar una interesante incoherencia entre posiciones marxistas. Pongo el texto completo y resalto en negritas lo que me interesa:

"Nadie negará, me imagino, que su organización [la de los comunistas alemanes] engloba a la multitud que entre ellos todo viene de la multitud, que el movimiento obrero ha aprendido a andar solo. Sin embargo, ¡¡cómo aprecia esta multitud de varios millones de hombres a su "decena" de jefes políticos probados!! ¡Cómo se adhiere a ellos! Más de una vez, en el parlamento, los diputados de los partidos adversos han tratado de irritar a los socialistas diciéndoles: ¡Buenos demócratas sois vosotros! El movimiento de la clase obrera no existe entre vosotros más que de palabras; en realidad, es siempre el mismo grupo de jefes quienes hacen todo. Desde hace años, desde hace decenas de años, son Bebel y Liebknecht quienes dirigen. ¡Vuestros delegados, supuestamente elegidos por los obreros, son más inamovibles que los funcionarios nombrados por el emperador!" Pero los alemanes han acogido siempre con sonrisa desdeñosa estas tentativas demagógicas de oponer la "multitud" a los "jefes", de atizar en estas malos instintos de vanidad, de privar al movimiento de solidez y estabilidad, minando la confianza que la masa siente hacia la "decena de hombres inteligentes". Los alemanes han alcanzado suficiente desarrollo político, tienen suficiente experiencia política para comprender que, sin "una decena" de jefes de talento (los talentos no surgen por centenas), de jefes probados, profesionalmente preparados e instruidos por una larga práctica, que estén bien compenetrados, no es posible la lucha firme de clase alguna en la sociedad contemporanea."


Vladimir Ilich. "Acerca de los sindicatos". Páginas 136 y 137. Editorial Akal.

Los talentos no surgen por centenas. Es decir, que no somos iguales, al margen de que las condiciones ambientales sí lo sean. Esto es coherente con el pensamiento general de Lenin, quien apostaba porque una serie de grandes líderes intelectuales que guiaran al pueblo en su revolución contra el capital y después lo hicieran hacia el paraíso socialista y que, en el fondo, no deja de ser otra forma de "clasismo". Lo que me sorprende es que, en el debate del aprendizaje, nadie hubiera caido en la cuenta de que, precisamente, lo que proponía el marxismo era colocar a aquellos más aptos para los puestos que se determinaran más aptos, y que los talentos no surgen por centenas. A fin de cuentas, es lo que más le conviene al pueblo para que funcione del modo más eficaz posible...

Esto puede deberse a la carencia de la época de teorías de la especialización del trabajo... pero que, por ejemplo, le hayan metido ese gol, por ejemplo, a Stephen Jay Gould...

1 Commentarios

Berti dijo:

Una vez más, triunfó el Platón del iluminismo, el que predica que los que han aprehendido la verdad objetiva han de gobernar obligatoriamente, para guiar a los imbéciles por el buen camino. Aunque parezca cruel, es lo que se ha pensado siempre, y el comunismo no es una excepción en ese sentido. Evangelizar y gobernar tienen un algo de sentimiento de superioridad moral. Vanitas vanitatum et omnia vanitas...

Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Manolo Millón y publicada el 15 de Agosto 2006 10:04 AM.

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