La broma del referéndum para el Estatuto andaluz nos va a costar 20 millones de euros. Propongo que en lugar de emplear ese dinero en sanidad, como comenta esta escritora, se lo devuelvan a los contribuyentes y que estos decidan qué hacen con su dinero.
Duda existencial del día: ¿Y si sale no? ¿Pagarán los partidos políticos su ocurrencia con el dinero de sus afiliados?

Escribir un comentario