Lo que el Tío Conrado nunca nos contó...

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Hará algún tiempo hablamos de un libro de Konrad Lorenz (Tío Conrado para quienes ya le tenemos algo de confianza) titulado "Los ocho pecados capitales de la humanidad civilizada". Pueden ver algunos párrafos aquí, aquí, aquí, aquí y aquí... Quisiera dejarles ahora dejarles con un texto de Matt Ridley sobre el personaje en cuestión...

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En 1937 Lorenz estaba en paro. Sus estudios sobre el instinto animal estaban prohibidos, por razones teológicas, por la Universidad de Viena, dominada por los católicos; y él se había retirado a Altenberg para continuar por su cuenta los estudios de aves. Solicitó una beca para estudiar en Alemania. Un oficial nazi escribió lo siguiente respecto a su solicitud: "Todos los informes de Austria están de acuerdo en que la actitud política del Dr. Lorenz es impecable desde todos los puntos de vista. No es políticamente activo, pero nunca mantuvo en secreto en Austria que aprueba el Nacional Socialismo [...] Todo está en orden también respecto de su procedencia de la raza aria". En junio de 1938, poco después de la Anschluss, Lorenz se afilió al Partido Nazi y se convirtió en miembro de su Oficina de Política de Raza. En seguida empezó a hablar y a escribir acerca de qué modo podía encajar en la ideología nazi su trabajo sobre el comportamiento animal; en 1940 fue nombrado catedrático de la Universidad de Köningsberg. Durante los años siguientes, hasta que fue capturado en el frente ruso en 1944, habló sin cesar de los ideales utópicos de "una política de raza defendida científicamente", "la mejora racial de los pueblos y la raza" y de "la eliminación de los étnicamente inferiores".

Después de pasar cuatro años en un campo de prisioneros ruso, al terminar la guerra, Lorenz volvió a Austria. Consiguió encubrir su nazismo diciendo que era algo simplón y estúpido, y dijo que no había sido políticamente activo. Explicó que más que realmente creer en el nazismo, lo que él intentó fue acomodar sus conocimientos científicos a los nuevos poderes políticos. Mientras vivió se aceptó esa explicación. Pero después de su muerte, gradualmente fue emergiendo hasta qué punto se había impregnado del nazismo. En 1942, mientras trabajaba como psicólogo militar en Polonia, Lorenz tomó parte en la investigación liderada por le psicólogo Rudolph Hipius y promovido por las SS, cuyo objetivo era desarrollar unos criterios para distinguir los factores "alemanes" de los "polacos" en los individuos mestizos para ayudar a las SS a decidir a quiénes elegir para sus esfuerzos de regermanización. No existen pruebas de que Lorenz estuviese involucrado en crímenes de guerra, pero seguramente sabía que se estaban cometiendo.

[...] En un famoso artículo: "Trastornos causados por la domesticación en el comportamiento específico de la especie" (1940), argumentaba que los seres humanos están autodomesticados y que eso les ha llevado a su deterioro físico, moral y genético. "Nuestra sensibilidad específica de especiee hacia la belleza y la fealdad de los miembros de nuestra especie está íntimamente conectada con los síntomas de la degeneración causada por la domesticación, que amenaza nuestra raza. [...] La idea racial como base de nuestro estado ha conseguido mucho a este respecto." En efecto, el argumento de Lorenz acerca de la domesticación abrió un frente nuevo en la eugenesia, dando otra razón para nacionalizar la reproducción y eliminar tanto a los individuos como a las razas incompetentes. Lorenz no pareció darse cuenta de un inmenso defecto en su propio argumento, que el pato criollo es endogámico después de generaciones de selección para reducir su número de genes, mientras que la civilización tiene el efecto contrario sobre las personas: relaja la selección permitiendo así que las mutaciones sobrevivan en esa reserva de genes.

No existen pruebas de que todo esto tuviera influencia alguna en el nazismo, que ya tenía sus montones de razones, algunas más "científicas" que otras, para llevar a cabo sus políticas de racismo y fenocidio. El argumento se pasó por alto, puede que incluso apartaran a Lorenz del Partido. Quizá lo que es aún más sorprendente es que el argumento de Lorenz sobreviviese a la guerra, para ser reiterado en términos menos motivos en su libro Civilizated man's eight deadly sins" [Los ocho pecados capitales del hombre civilizado], publicado por primera vez en 1973. En ese libro se combinan las primeras preocupaciones de Lorenz respecto a la degradación humana causada por la relajación de la selección natural, con preocpuaciones nuevas y más a la moda sobre la situación ambiental. Además del deterioro genético, los ocho pecados capitales eran la superpoblación, la destrucción del medio ambiente, la excesiva competitividad, la busqueda de la gratificación instantánea, el adoctrinamiento por parte de de las técnacs conductistas, el vacío generacional y el exterminio nuclear.

El genocidio no estaba en la lista de Lorenz.

Matt Ridley. Qué nos hace humanos. Páginas 295-299.

3 Commentarios

Palimp dijo:

No es el único; von Karajan tuvo dos carnets del partido Nazi, aunque nadie parece habérselo echado en cara.

Sawa dijo:

No se puede negar que en el periodo que comprende desde la publicación de El origen de las especies hasta 1945, quien más o quien menos todos tenían estas ideas metidas en la cabeza. Es tontería juzgar a individuos por una tendencia que fue global.

Xanax dijo:

Hi :D
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Esta página contiene una sola entrada realizada por y publicada el 11 de Marzo 2006 8:07 PM.

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