Una reflexión sobre el nuevo Estatuto catalán

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Mas y Zapatero.jpg Parece ser que los catalanes tendrán su nuevo estatuto, y quisiera hacer una breve reflexión al respecto. No voy a entrar en los detalles sobre el término nación, lo que podría implicar para el resto de España en términos jurídicos o de cómo se va a aprobar el Estatuto. Ni voy a analizar las nuevas alianzas... Más bien, pretendo centrarme en algo que, si bien es lateral, creo que debería tenerse mucho más en cuenta.

Pero permítanme antes que de un pequeño rodeo antes de entrar al fondo de la cuestión y hacer en voz alta un par de preguntas. Supongamos que hay alguien que le ha estafado y le ha quitado dinero. ¿Volvería a confiar en él? Volvamos a suponer que, mientras están haciendo unas chapuzas en casa, resulta que todo su domicilio sale ardiendo, perdiendo todas sus pertenencias. ¿Volvería a confiar en ésa persona o en esa empresa para unos nuevos servicios? Hipoteticemos sobre una empresa, de la que usted es dueño, y tiene un empleado que se dedica a reunirse con la competencia, transfiriendo información privilegiada que podría poner en riesgo su posición en el mercado. ¿Volvería a confiar en él? Parece obvio que no volveríamos a contratar sus servicios...

El nuevo estatuto catalán, tal y como se redactó originalmente, es un texto de corte clarísimamente socialdemócrata, muy intervencionista. No lo digo por el número de artículos, sino por el contenido del mismo. Y dudo que las negociaciones no supongan sino una mayor transferencia de competencias y control de dinero.

Reconozco que uno de los puntos fuertes del liberalismo es la división del poder lo más que se pueda, reconociendo nuestra herencia de los federalistas. En España, la desestructuración ha sido tan grande que incluso los Estados federales tienen menos competencias transferidas a nosotros. Esto no tiene que ser necesariamente malo, sino que, al estar los actores más cerca de la realidad, conocen mejor cómo pueden operar los recursos de que disponen y llevar a cabo aquellas medidas que los ciudadanos que les voten necesitan. Además, hay un elemento anterior sin el cual no se puede sostener nada, y es que los actores que controlen ese poder no estén corrompidos. Así, lo lógico cuando se destapan claros ejemplos de corrupción o de ineficacia es que se deje de contar con estas personas y se sustituyan por otras nuevas. ¿Pero qué ocurre cuando tales piezas no se sustituyen?

Esto es lo que ha pasado en Cataluña. Tenemos a un presidente de comunidad autónoma, Pasqual Maragall, al que se le ha derrumbado un barrio entero, el de El Carmelo. Cuando el partido en la oposición, encabezado por Artur Mas, entraba a criticar la actuación del gobierno catalán, su presidente lanzó una amenaza velada de destapar un escándalo de corrupción al que añadió una cifra: 3%, y que si se seguía presionando al gobierno no podría haber nuevo Estatuto. A todo esto, debemos añadir un personaje, Josep Lluís Carod Rovira, que se reúne con una banda terrorista a espaldas del Gobierno central.

Si cualquiera de estos tres personajes me propusieran un contrato, dados sus antecedentes, lo rechazaría de plano. Lamentablemente, Zapatero no. Muy al contrario, estos tres hombres han sido protagonistas en todo el proceso, y frente a la hipotética dimisión o cese que debieran haberles fulminado de la vida política, van a conseguir un Estatuto según el cual estas personas van a controlar mucho más dinero y van a controlar más poder coactivo con el beneplácito, cuando no la intervención directa, del presidente del gobierno.

Ya tengo en mi lista particular a alguien más con quien no me gustaría firmar ningún contrato...

3 Commentarios

Clausius dijo:

Bueno, pero yo creo que se ha quitado de un plumazo de enmedio a Maragall y a Carod. Que no es poco. Aunque habrá que ver si esto no es puro teatro...

jordix dijo:

Catalunya está en un proceso de construcción nacional. Una Nación está naciendo. llevan por lo menos tres generaciones comiendo el coco en los colegios. A mi ya me lo comían en los años 70 (por cierto ya entonces todo se daba en catalán excepto los libros de texto). Ya sabemos que mientras dure la "guerra de Independencia" muchas cosas habrán de ser sacrificadas (libertades, derechos y carreras profesionales de los disidentes). !Todo por la Patria¡ ¡Abajo la Inteligencia!
Lo peor de todo es la falta de disidencia tanto de políticos como de ciudadanos. No puedo opinar ni siquiera en cas. Cualquier nota discordante es trachada de radical. Lo siento por mis hijas.

lorena dijo:

los sentimientos están por encima de la inteligencia y han herido los míos como catalana que soy por reclamar lo que me pertenece, ni más ni menos, tachándome de separatista, de insolidaria, y podría seguir pero supongo que vosotros lo sabéis mejor que yo

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Esta página contiene una sola entrada realizada por y publicada el 23 de Enero 2006 2:44 PM.

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