La estadística es una disciplina estupenda. La ciencia se sirve de ella para avanzar, y creo que no podemos quejarnos de los resultados en los últimos tiempos... Pero para utilizar la estadística hay que saber leerla y saber si lo que mide realmente está midiendo y si no tiene nada que ver con aquello que se mide. Esto puede tener mucha más importancia cuando hablamos de política, en tanto se pueden utilizar para tomar decisiones. Y el populismo es algo que están a la orden del día.
En este caso, me he encontrado con un estudio (aquí íntegro) hecho para la Cadena SER sobre la opinión de la gente ante las OPAs de E-On y Gas Natural sobre Endesa. ¿Y qué coño le importará a la gente lo que los accionistas hagan con su propiedad privada? Lógicamente, la nacionalidad no tiene ninguna relación con lo bien o lo mal que se gestione una empresa, pero en una circunstancia tan politizada (ver último párrafo de la noticia), a los políticos les interesa, y mucho, qué piensa la gente, aunque sea demagogia. Esa es la utilidad real que tiene la encuesta. Veamos algunas de sus conclusiones...
Quiero felicitar a los colegas de la encuesta por descubrir que la gente tiende a preferir más al tío de aquí que al extranjero (también es cierto que era algo que los psicólogos ya sabíamos hacía 50 años... pero no es cuestión de quitar méritos). Por lo general, simpatizamos más con alguien de nuestra ciudad que alguien que no sea de la misma (uno de Cádiz prefiere al de Cádiz antes que al de Córdoba). Del mismo modo, simpatizamos más con la gente de nuestra comunidad que de otra comunidad (un gaditano prefiere a un sevillano al cacereño... son andaluces). Siguiendo el mismo patrón, se puede aplicar el patrón a los países (el andaluz prefiere al madrileño que al francés)... Dicho de otro modo... ¿Alonso o Schumacher? No se preocupen... el chauvinismo es internacional... Tres cuartos de lo mismo con el caso de la OPA, simplemente preferimos al español (Catalonia is Spain) antes que al extranjero (alemán).
Si desea ser popular, ya sabe qué hacer. La nacionalidad o la el lugar donde tengan la sede las empresas no es importante: lo que importa es que sus servicios sean buenos, bonitos y baratos. Si fuese al contrario, y los encuestados fuesen compradores de una empresa extranjero ¿qué creen que les parecería que el gobierno interviniese para fastidiarle su negocio con la excusa de que son extranjeros? El hecho de que la empresa española tampoco garantiza nada. Todo empresario, venga de donde venga, viva donde viva y sea lo que sea, busca lo mismo: el máximo beneficio. Subir los precios o no no tiene nada que ver con ser australiano, somalí o cacereño, sino con las circunstancias de mercado.
Hay una cosa que sí desvela la encuesta, aunque no fuese su objetivo. España es terriblemente nacionalista.
