Ya sé que este es un post con muy mala leche... pero claro... ¿qué dirían si los pisos de 30 metros cuadrados los otorga el malvado capitalismo especulador? Buah... en esos casos... vamos... ya me veo a Haro Tecglen y compañía recordándonos lo malo que es la libertad individual, el mercado y el capitalismo explotador...
Otro elemento muy gracioso está en la justificación de la medida aduciendo que 30 metros cuadrados es ya una vivienda digna, a diferencia de las de 2000 metros cuadrados (oído en Onda Cero; lo que daba a entender era que las grandes superficies como viviendas no eran dignas)... a ver cuántos metros cuadrados tiene la casa de la señora ministra... Pero da igual... ya saben... el rico es malo por defecto y por decreto, da igual que haya ganado el dinero honradamente y haya creado muchísimos puestos de trabajo...
Al margen de todo este recochineo, hay dos cuestiones de fondo que sí me parecen interesantes:
La primera es la idea de que sea el Estado el que marque lo que es "digno" para los ciudadanos. Este tipo de conceptos tan arbitrarios y subjetivos no sirven absolutamente para nada más allá de la retórica del político en cada momento. Repasemos la constitución española... Artículo 47... Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. ¿Puede explicarme alguien qué significa "digno"? ¿Y "adecuado"? Estos valores quedan muy bonitos en las constituciones, pero no ayudan en absoluto para hallar las mejores soluciones a los problemas.
La segunda cuestión seria de este post va dedicada al nuevo alarde de intervencionismo estatal, que se cree que todas sus decisiones no tienen consecuencias más allá de su hipotética intervención. Pero no nos engañemos, esrto viene avalado por la Constitución: Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.... Artículo 47 (la continuación de lo planteado arriba). Estamos, no ya ante un artículo antiliberal, sino ante la justificación política de otras muchas intervenciones como ésta, y cuyas consecuencias económicas están por ver. ¿O es que eso no va a costar dinero al inocente contribuyente? ¿O es que eso no va a suponer una interferencia en el mercado de alquileres? ¿Porque cuantos estudiantes comparten piso en alquiler?
Veremos... aún es un proyecto...
