estilo

sans-serif
serif

navegar

Thomas Hobbes: El absolutista precursor del liberalismo | principal | La L de...

categorías

Bolivia
Ciencia
Ciencia Política
Desde el estrecho
Economía
España
Farlopundit
Gilipollas lo será tu padre
Historias del Emule
Iberoamérica
Malagapundit
Monografico Acción humana
Otras Drogas
Psicología
Religión
Reseñas
Viajes de Tío Burrhus

archivos mensuales

Mayo 2008
Abril 2008
Marzo 2008
Febrero 2008
Enero 2008
Noviembre 2007
Octubre 2007
Septiembre 2007
Agosto 2007
Julio 2007
Junio 2007
Mayo 2007
Abril 2007
Febrero 2007
Enero 2007
Diciembre 2006
Noviembre 2006
Octubre 2006
Septiembre 2006
Agosto 2006
Junio 2006
Mayo 2006
Abril 2006
Marzo 2006
Febrero 2006
Enero 2006
Abril 2005
Marzo 2005
Febrero 2005
Enero 2005
Diciembre 2004
Noviembre 2004
Octubre 2004
Septiembre 2004
Agosto 2004
Julio 2004
Junio 2004
Mayo 2004
Abril 2004

powered by

movable type

copyright

© The Happy Butcher

w3c validator:
xhtml and css

design © the blivit

image, 400 by 100 pixels

La línea fija está muerta

Así ha sentenciado la ejecución el fundador de HotSpot Amsterdam, Carl Harper.

Esto es lo que pasa cuando cuando las empresas compiten en libertad. Productos mejores y más baratos. Ahora, los competidores tendrán que ofrecer productos mejores y/o más baratos para mantenerse. Lo más curioso es que esto lo hace HotSpot Amsterdam, una compañía más pequeña que KPN, quien ofrece productos más caros. La pregunta es: ¿es necesario el Estado para suplir estas demandas a precios más baratos? La respuesta salta a la vista de la noticia.

Muchos fabricantes de ordenadores construyen chips 'Wi-Fi' y tarjetas de acceso dentro de sus productos como una característica estándar. Fabricantes de teléfonos móviles como Nokia también han empezado a añadir 'Wi-Fi' a algunos de sus modelos de teléfonos móviles, permitiendo un acceso a Internet mucho más rápido que el que sería posible con las conexiones convencionales GPRS y UMTS ofrecidas por los operadores de telefonía móvil.

HotSpot Amsterdam cobra 4,95 euros al día ó 14,95 euros al mes por una conexión de 256 kilobits por segundo, equivalentes en precio y velocidad a las conexiones baratas de banda ancha en hogares, mientras que por 24,95 euros se comprará una conexión el doble de rápida. Estas tarifas son menores a las cobradas por los proveedores más grandes como la firma holandesa de telecomunicaciones KPN, que vende una hora de acceso WiFi por cinco euros y un mes por 30 euros.

Ahora sólo falta que llegue a España...

Ah, no, eso es un derecho fundamental que debe garantizarlo el Estado. Da igual que te sableen por ello más dinero por un servicio peor... lo que tiene que estar es garantizado para que todos puedan disfrutar de él... dirán los escépticos al mercado libre. A decir verdad, si no fuera por este sistema, jamás se habría podido disfrutar de este servicio a tal precio...

Bueno... al menos en Amsterdam...

30 Ago 04 @ 12:00 AM | Economía

comentarios

enviar un comentario

nombre:


email:


página:


comentarios:


¿recordar información personal?