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Prehistoria del liberalismo I: De Maquiavelo en adelante

Maquiavelo.jpg

Comenzaremos esta serie de artículos relacionados con las bases liberales por sus antecedentes históricos. Estimo de alto valor esta parte porque, en mi opinión, buena parte del error intelectual con respecto a lo que es en realidad del liberalismo procede de desconocer el contexto histórico e intelectual de las épocas precedentes.

Estamos a finales del siglo XV y principios del siglo XVI, un periodo de guerras locales y regionales que ponen en riesgo la existencia de los estados nación, y siendo su origen los conflictos religiosos. Martín Lutero propondrá a principios del siglo XVI que los asuntos espirituales deban estar separados de los terrenales… cosa que nunca ha hecho demasiada gracia a la Iglesia Católica, la verdad. A pesar de que el gobierno (los asuntos terrenales) esté en manos del príncipe (sea de la religión que sea), el pueblo puede declararse en rebeldía si viola algunas de las ordenanzas de Dios con respecto a los derechos de los súbditos.

El papel del rey en el concepto de soberanía es básico. Juan Bodino, aún en el siglo XVI, escribió sus SEIS LIBROS DE LA REPÚBLICA, defendió la idea de que la soberanía era el poder absoluto y perpetuo del poder, y sólo podía emanar de una única figura: el rey. Ni que decir tiene que estamos hablando del Teocentrismo o Derecho Divino, es decir, que era Dios el que por su gracia le daba el poder para gobernar redactando las leyes fundamentales del reino. Los súbditos ya en aquella época disponían de una serie de derechos, los que se llamarían ya Derechos Naturales.

Una de las corrientes derivadas de este pensamiento es el IUSRACIONALISMO (o derecho derivado de la razón), siendo Grocio uno de sus máximos representantes. Esta sigue respetando la idea del derecho natural, pero establece una relación rey-súbditos como un pacto en el que los estos han de obedecer a sus monarcas, pero no hasta el punto de suponer una ruptura del pacto hipotético si el monarca violaba los derechos. Este contractualismo evolucionará a partir de John Locke, pasando por Rousseau, Kant y, finalmente, John Rawls.

Sin embargo, la evolución más próxima será el planteamiento de Les politiques, un grupo de pensadores franceses capitaneado por Michele de L’Hôpital. Para ellos, la aceptación del pluralismo religioso en el ámbito privado es una condición necesaria para poder alcanzar la paz social, que tan amenazada estaba por los conflictos religiosos. La esfera pública debe quedar totalmente al margen de la privada en lo que se refiere a la religión. Aquí estamos ante un precedente muy interesante de la tolerancia religiosa que después desarrollaría John Locke.

Pero no nos engañemos. Desde el punto de vista político, quien manda es Nicolás Maquiavelo. Su obra “El príncipe” (1513) es una maravilla para quienes pretendar conocer los orígenes del realismo político. Es un ejemplo (para mí, para los teóricos de las teorías normativas o de “lo que debería ser”, no) a la hora de analizar la realidad, totalmente ausente o indiferente ante los juícios morales (que se lo digan ahora a los científicos sociales actuales) y con el único objetivo del mantenimiento del poder por parte del soberano. De ello se deduce que prima más la efectividad a la moralidad. Para la conservación del poder, no hay que tener en cuenta supuestos ciclos en la historia, tal y como se defendía en la época, sino la suficiente habilidad e inteligencia para adaptarse a los cambios. Esto queda mejor definido por dos conceptos: Virtud (entendida como capacidad para ver las situaciones y moverse en ellas) y Fortuna (los cambios imprevisibles que escapan a la voluntad humana). Y hay una última idea necesaria para el análisis: la concepción republicana de la política. Es necesario mantener la adhesión de la ciudadanía para conseguir sus objetivos, y son una garantía de su firmeza y cohesión. La popularidad del príncipe pasa a ser un instrumento de gobierno más. Su concepción acaba resumida en su tan popular frase de la razón de Estado: El fin justifica los medios.

Si analizamos la evolución del reparto de poder entre el soberano, la nobleza y la burguesía, veremos que el poder del soberano se agranda cada vez más en contra de los intereses de la nobleza. Esto es una consecuencia de las teorías maquiavelistas, puesto que la nobleza era una seria oposición al poder efectivo del monarca. La evolución nos llevará hasta el absolutismo representado en la idea de Estado de Luís XIV: El Estado soy yo. Su principal teórico será Thomas Hobbes… nuestro siguiente paso en el eslabón antes de llegar a los primeros liberales.

Permítanme dos últimas reflexiones. La primera relacionada con el papel de la religión en la historia de Europa, y la segunda con aquellas tendencias maquiavelianas.

En referencia a la primera, se habla mucho de las raices cristianas de Europa. Al margen de que Europa tenga más de 2000 años o, que para raíces, serían iguales o incluso más importantes las raíces heredadas de la Grecia Clásica, el Imperio Romano… o que también sería muy importante reconocerle un papel a la cultura judía o árabe, es el papel que ha tenido la Iglesia en el liberalismo. Por un lado, es cierto que Lutero es fundamental para entender la separación entre Iglesia y Estado. Ni que decir tiene la influencia de la Iglesia en el Renacimiento. Es decir, que el cristianismo ha tenido momentos muy buenos y muy malos a lo largo de la historia de Europa (entre los malos… pues no sé, la Guerra de los 100 años, la Inquisición española y de otros países… la lista es larga). La pregunta es ¿para qué se quieren mencionar las supuestas raíces cristianas en el preámbulo de la Constitución Europea? ¿Como reflejo histórico o como medio para llegar a tener alguna influencia en las decisiones políticas que tomen los organismos europeos? Hay hechos que no pueden designar las futuras decisiones. Curiosamente, eso era lo que pretendía Lutero, que lo espiritual no influyera en lo político. La solución puede ir por allá. Ahora bien, si se mencionan esas raíces, han de mencionarse esas y todas las demás, cosa que me permitirán que dude que se consienta.

Sobre la segunda, probablemente este autor sea imprescindible a la hora de entender las políticas adoptadas por los Estados, siendo sus ideas más amoldables a aquellos Estados que opten por políticas más totalitarias frente a otras más liberales. Cuando hablamos de Estados liberales, estos se caracterizan por tener las fuentes de poder fraccionados, a diferencia de los fascistas o comunistas, donde el poder reside en el Estado y en el partido que lo dirige.

15 Ago 04 @ 12:00 AM | Ciencia Política

comentarios

Hola THB. Me parece muy interesante esta iniciativa tuya de hacer unrepaso histórico de la filosofía política, lástima que el trabajo y losestudios no me permitan navegar todo lo que quisiera.

Aunqueyo sigo en las mismas. El liberalismo tuvo su momento, hizo su buentrabajo en la evolución política y social... Pero ya venció, amigo, eshoy la ideología imperante en los estados del todopoderoso Occidente, yhace aguas por todo.

"Pues se revisa", dirá alguien. Pues no.Trapo viejo a la basura. Va siendo hora de inventar algo nuevo para quepodamos seguir progresando.

Saludos!

escrito por Toni M. Jover en 17 Ago 04 @ 07:08 AM

Y entonces, la alternativa es... el comunismo. Que ha sido probado conenorme éxito en Cuba, Corea del Norte, Rusia, Alemania del Este...

O la social-democracia... con sus maravillosos déficits públicos... a sufragar entre todos.
Otro saludo, Toni, que yo también estoy igual que tú.

escrito por the happy butcher en 17 Ago 04 @ 08:49 AM

En fin, THB, yo hablaba de inventar algo nuevo, creo.. El comunismo y la socialdemocracia piden ya la jubilación también.

Unacosa en cuanto al "déficit" que tú presupones inherente a la acción dela socialdemocracia: puede que sea así, pero si tal cosa sucede esconsecuencia de tener que plantar cara a los liberalismos corruptos.Todos sabemos que es más fácil y productivo manejar entre pocos queentre muchos, por aquello de ponerse de acuerdo (sí, sí, el "diálogo"al que ahora se adscribe el revisionista liberalísimo Rajoy, que porfin ha descubierto, desde la oposición, lo interesante que es paratodos el debate público)

Aunque, por supuesto (para que me voy aesconder si se me nota a leguas) creo que si algo nuevo debe llegarnecesitara de un cierto "proteccionismo estatal".

Porque es quesi no he de tomarme el liberalismo como una mentira interesada,entonces no me queda más remedio que entenderlo como una propuesta taninocente como el comunismo, pues confía demasiado en lo mucho que nosqueremos los unos a los otros. Qué tierno!

escrito por Toni M. Jover en 19 Ago 04 @ 07:45 AM

Parece que casi todos ya estamos de acuerdo en que la soberanía resideen el pueblo. Y que el Estado debe ser la garantía de dicha soberanía,es decir, el instrumento político del pueblo.

Elproblema, tanto en el comunismo, en el liberalismo, cono en cualquierotra ideología, es proteger el Estado de la corrupción. Supongo que laideología que nos ayude a dar un pasito más hacia la utopía política(que probablemente nunca se alcance, y a lo mejor ni quisiéramos, perocontra más nos acerquemos pues eso que agradeceremos) será la queproponga soluciones para mantener medianamente incapaz esa tendenciahumana a la corrupción de los derechos universales en favor de losintereses particulares.

No me parece que el liberalismo ofrezcaeso, más bien todo lo contrario: ofrece más posibilidades y libertad alfuerte, que es generalmente el que muerde con menos remordimientos, decrear su propio feudo sin tener que responder ante nadie.

Probablemente estoy muy equivocado. Pero demuéstramelo: tengo poquísimos prejuicios, y donde dije digo si hace falta digo diego.

Saludos

escrito por Toni M. Jover en 19 Ago 04 @ 07:46 AM

No deja de ser una ironía que el liberalismo sea un intento decontrolar la corrupción política, como demostraré en los siguientesposts sobre el liberalismo ;-D. Decía Lord Acton en el siglo XIX... El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.Creo que es bastante representativo. Y lo que ha hecho el Estado a lolargo de la historia ha sido limitar la libertad individual, tanto enel núcleo moral como en el político y en el económico.

Un puntoimportante del libre mercado es que presupone que todos luchan por supropio interés. El estudio de Adam Smith en "La riqueza de lasnaciones" es eso, que todos, si buscan su propio beneficio, seordenaban y luchaban por sus intereses de manera pacífica. Esto noquiere decir que ahora todos los empresarios sean lo mejor del mundo(hay de todo), pero sí que si cada uno lucha por sus intereses, todosacaban mejorando... o desapareciendo. No niego esta máxima, pero querrádecir que no sirven a la sociedad, por lo que tendrán que cambiar deestrategia. Por supuesto, no es un sistema perfecto (el que te diga esomiente como un vellaco), y siempre habrá personas a las que les cuesteadaptarse más a las circunstancias. (A mi modo de ver, soy liberal sóloporque las demás alternativas son mucho peores).

escrito por the happy butcher en 19 Ago 04 @ 07:31 PM

Sobre las alternativas a la corrupción política, hay varias: reducir elEstado al mínimo, el anarquismo... quizás la primera sea la mejor, perohay un detalle en tu comentario que sí me parece interesante: la ideología que nos ayude a dar un pasito más hacia la utopía política(que probablemente nunca se alcance, y a lo mejor ni quisiéramos, perocontra más nos acerquemos pues eso que agradeceremos) será la queproponga soluciones para mantener medianamente incapaz esa tendenciahumana a la corrupción de los derechos universales en favor de losintereses particulares. No estoy de acuerdo. Lo que no puede haceres sacrificar individuos en nombre de causas mayores (como LaHumanidad). Ni a estos ni a sus sueños. Y, lamentablemente, lapropiedad privada es una parte imprescindible para conseguir los sueñosde cada uno. Y, como ya dije anteriormente, considero una injusticia elreparto de la felicidad.

Y hay un último punto, el que elliberalismo sea más beneficioso para los más ricos que para los pobres.A mí eso me preocupa relativamente poco, lo que me preocupa es que lospobres dejen de ser pobres, y el liberalismo es la menos mala de lassoluciones. Ahora, si me preguntas si los ricos seguirán aumentando suriqueza, te tengo que decir que sí. Pero ya te digo, como en el caso deNike (del que ya debatimos), a parte de los gigantescos beneficios quesacó la multinacional, los máximos beneficiados son los propiostrabajadores, ya que ganan más capacidad económica para conseguirnuevas cosas.

Un saludo.

escrito por the happy butcher en 19 Ago 04 @ 07:31 PM

Espero impaciente esa demostración de que el liberalismo es un intentode controlar la corrupción política. El estudio de Adam Smith es bienintencionado pero absolutamente iluso, pues es bastante habitual que elinterés individual de X sea incompatible con el de Y, y eso no espromesa de paz si no de guerra: a la Historia me remito.

Estábien: en tu concepto, lo individual es superior a lo colectivo. Esperfectamente comprensible, pero no olvides que quieras o no eres partede un colectivo: si no hay conciencia de esa identidad gregaria, elHombre está abocado a lo que están abocadas todas las especies, que esla extinción, y en nuestro caso quizá una extinción caníbal por excesode instinto de la competencia. Sin especie no hay individuo, por lotanto los intereses de la primera están por encima de los del segundo.

Sélibre y lucha por tu propio interés individual: luego falla, como lamayoría hace, no tengas un colectivo en el que acogerte, y muereentonces, solo, como un lobo enfermo. No en vano eso nos distingue delos animales y los prehistoriadores debaten al respecto, discutiendocuando fue el momento en que los individuos humanos incapaces pudieronacogerse a la "piedad" colectiva para sobrevivir.

escrito por Toni M. Jover en 23 Ago 04 @ 09:35 AM

Yo no creo que seas liberal porque las demás opciones sean muchopeores. Creo que crees que lo eres, con todos los respetos, porquetienes inquietud intelectual y el peso de tu conciencia te lleva a lanecesidad de una coartada ideológica que suene lo suficientemente biencomo para justificar lo injustificable. Así que defínete, porque todoeso de los que mejoran y desaparecen, y del derecho natural del máscapaz me suena muy nietzschiano: ¿lo eres? ¿crees en la teoría delSuperhombre?

escrito por Toni M. Jover en 23 Ago 04 @ 09:37 AM

Y olvídate de esa utopía, no hace falta más que observar tu entorno:raramente es para el pobre interesante el mayor beneficio del ricoporque se abren aún más el abismo entre la capacidad de competencia ynegociación entre uno y otro. Sólo la asociación sindical refutada porun Estado permite una dialéctica entre patronales y sindicatos, sin laque las primeras no devoren a los segundos. Pero amigo, si es la vida:¿es que no lo ves, o yo estoy bizco?

Enfin. Que conste que lo he intentado, pero no hay manera, mi razón melleva una y otra vez a dos únicas soluciones cuando intento analizar lafilosofía liberal: o es muy ilusa, o conforme a intereses oscurosconfía en lo profundamente iluso de su audiencia cual flautista deHamelín.

Es un despropósito, no es realista, y si acaso lo esserá porque no enseña todas las cartas. No nacimos ayer: los ensayos deabandonar el destino humano a la libre competencia han tenido no una,ni dos, si no docenas de oportunidades históricas, desde la Antigüedada día de hoy, y sólo han conducido a un mismo resultado: el desastre.

escrito por Toni M. Jover en 23 Ago 04 @ 09:38 AM

El panorama que se plantea cuando una "anarquía", digo anarquía en elsentido de período de tiempo en ausencia de un Estado fuerte que pongafreno al libre albedrío de la "nobleza" económica, se repiteconstantemente: acumulación de riquezas en las mismas pocas manos,hambre, delincuencia generalizada, florecimiento de mafias de crimenorganizado y extorsión, y una confusión intelectual de la que se puedeesperar que nazca cualquier monstruo… Se le suele llamar "decadencia".Lo hemos visto cada vez que un Imperio se ha hundido y ha dejado lasmanos libres a la competencia sin barreras, léase los PeríodosIntermedios del antiguo Egipto, la Alta Edad Media, o cualquier otromomento similar. Y con eso no quiero decir que los Imperios seanbuenos, pero menos lo son los "contraimperios": busquemos una soluciónintermedia.

¡Ydespués, es aún peor! Es cuando el peso de las masas desfavorecidas sehace insoportable, comienzan a germinar o religiones o ideologíasradicales que atraen la esperanza de los desesperados, y que un buendía se tornan en una hostilidad descontrolada que favorece el ascensode cualquier general, líder o demagogo con hambre de protagonismo. Ytodo desemboca como poco en la creación de un Estado dictatorial aúnpeor que el caído anteriormente. Si no, es ilustrativo el caso de Cuba.Esto no es una escenificación dramática, es la descripcón de lo que haocurrido una y otra vez.

Saludos

escrito por Toni M. Jover en 23 Ago 04 @ 09:39 AM

Toni:
Sélibre y lucha por tu propio interés individual: luego falla, como lamayoría hace, no tengas un colectivo en el que acogerte, y muereentonces, solo, como un lobo enfermo

Creo que fue a partirdel liberalismo de donde nació la libertad de asociación... Pero claro,libremente, no coaccionado por el Estado.

[creo que eresliberal]porque tienes inquietud intelectual y el peso de tu concienciate lleva a la necesidad de una coartada ideológica que suene losuficientemente bien como para justificar lo injustificable.Falso. Creo en ella porque creo que eso es lo mejor y porque las otrasson peores. Tanto desde el punto de vista teórico como desde elpráctico. Estoy en ello.

Sólo la asociación sindicalrefutada por un Estado permite una dialéctica entre patronales ysindicatos, sin la que las primeras no devoren a los segundos. No.Con las reglas del mercado, ambas pueden llegar a acuerdos,beneficiosos para ambas partes, puesto que las leyes del mercadoprovocan correcciones si algo no va como debería. Para respuesta másamplia, recomiendo "La economía en una lección", de Henry Hazlitt. Esla idea del Estado la que puede provocar abusos, tanto por unos comopor otros (también ha tenido éxitos, cuidado).

escrito por The Happy Butcher en 25 Ago 04 @ 08:28 AM


: los ensayos de abandonar el destino humano a la libre competenciahan tenido no una, ni dos, si no docenas de oportunidades históricas,desde la Antigüedad a día de hoy, y sólo han conducido a un mismoresultado: el desastre. Artículo de X. Sala i Martín.
http://eumed.net/cursecon/textos/Sala-globofobia.htm

Sobrelos problemas del Estado débil, lamentablemente, siempre existirán. Losproblemas inerentes del Estado fuerte (deuda enorme) derivan en elEstado débil (liberalización y privatización). Yo no tengo todas lasrespuestas. Perdón por parecer dogmático, pero tengo que estudiar ydesarrollar el segundo capítulo del liberalismo.

Saludos

escrito por the happy butcher en 25 Ago 04 @ 08:29 AM

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