Hemos visto anteriormente las visiones realista y transnacionalista de las relaciones internacionales. Ambas tenían como objetivo el dirigir la política internacional de los Estados Unidos en diferentes contextos históricos concretos. Pues bien, con la llegada del estructuralismo se puede decir que aparece por primera vez una visión de las relaciones internacionales que no tiene como principal objetivo modificar la conducta de ese país, sino más bien de criticar todo un sistema político internacional que sólo tiene como objetivo, siempre desde el punto de vista de estos autores), el de mantener las relaciones de poder entre unos Estados y otros, e incluso que estas relaciones deriven en el aumento de la dependencia de los más desfavorecidos sobre los más poderosos. Más concretamente, quiere conocer a fondo el sistema capitalista, sus orígenes y sus consecuencias, especialmente en lo que se refiere a los más pobres.
El estructuralismo no tiene un único fundador, sino que son varios los autores que, a partir de sus diferentes modelos, se pueden unificar y formar un cuerpo común. Caben destacar Raul Prebisch, Gunder Frank o Inmanuel Wallerstein entre otros muchos. Lo bonito sería que pudiera estar un buen rato hablando de cada una de cada una de estas teorías, todas ellas interesantes, pero me van a permitir que deje sólo los enlaces que ven en cada uno de los nombres y que me centre en el tema: el estructuralismo en las relaciones internacionales.
La imagen que da esta corriente es la que da en buena medida el marxismo clásico: la de que el capitalismo es sólo un instrumento de dominación de los más poderosos hacia los más pobres. Se deduce de las referencias para sus defensores son personajes como Lenin, Rosa Luxemburgo, Bujarin o Hobson entre otros la tendencia que siguen los defensores de esta corriente. Podríamos decir que la antiglobalización actual tiene un referente muy importante aquí (dado que la globalización tecnológica se estaba produciendo ya, según podemos ver en el transnacionalismo). El contexto histórico que, por el contrario, es el que fija su atención, es el de la Posdescolonización (especialmente de los países africanos y asiáticos), y en la que:
- Las unidades de análisis serán tanto el sistema capitalista mundial como las partes que la integran (enfoque molecular y holístico al mismo tiempo), es decir, que tiene en tiempo las clases sociales, las empresas multinacionales, los Estados, los organismos internacionales,... Las relaciones que se hallen entre los diferentes actores serán definidas bajo el esquema de centro-periferia.
- La problemática de estudio, como ya hemos comentado anteriormente, es el sistema capitalista mundial, cómo funciona, sus orígenes y sus mecanismos de perpetuación. Destacarán los conceptos de dependencia (de cómo los países pobres dependerán cada vez más de los más ricos, que vendría dado por la fijación de precios-presupongo que de los países ricos frente a los más pobres-, políticas de ayudas, mecanismos de inversión, dominio político-militar...) y de subdesarrollo (porqué estos países no podían alcanzar el nivel de los países occidentales).
- La imagen del mundo es la de un mundo conflictivo en el que unos explotan y se aprovechan y otros se empobrecen cada vez más, siendo la metáfora la de un pulpo cuya cabeza (el centro) siempre gana y cuyos tentáculos (la periferia o países del tercer mundo) siempre pierden. Su concepción de la economía es la de, según la teoría de juegos, uno de suma cero, es decir, que los bienes son limitados y que las ganancias son siempre fijas, de forma que el hecho de ganar hace que el otro pierda en la misma proporción.
Este modelo podría ser válido en el caso de países como los africanos, donde los esfuerzos que se hicieron a lo largo de los años 6o y especialmente en los 70 no sirvieron para que estos países mejoraran su situación (en el análisis que hacen estos autores no tienen en cuenta los efectos de las subvenciones y los aranceles que tenían los países ricos, la Public choice de Buchanan, las teorías sobre el reconocimiento de la propiedad privada en los países pobres de Hernando de Soto... y especialmente a Peter Thomas Bauer, y este sí era de la época), pero fracasaron para explicar el emerger de los tigres asiáticos (Corea, Singapur o Taiwan), por lo que cabe decir que este modelo explicativo también es imperfecto o que, al menos, en su momento hubo interrogantes a las que fue incapaz de responder.
Fue por ello por lo que se produjo en la agenda internacional una síntesis de los puntos más interesantes de las tres corrientes (estructuralismo, realismo y transnacionalismo), que se llamó Economía Política Internacional, que tenía como objetivo llegar a una mayor comprensión de las problemáticas del mundo, marcando una de las líneas de investigación más interesantes y con mejores resultados de la década de los ochenta... Aunque claro, las teorías anteriormente nombradas seguían evolucionando por su cuenta, de modo que, por un lado, el realismo y el transnacionalismo se fueron aproximando bajo el nombre de neorrealismo y neoliberalismo, mientras que por el otro el estructuralismo se dividió en un conjunto de teorías críticas a ese sistema político y económico internacional.
